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De "este país no tiene arreglo" a ... Salto a la gloria (1959)

Eliseo Carrascal Marino

Departamento de Anatomía e Histología Humanas. Universidad de Salamanca (España)

Correspondencia: Eliseo Carrascal Marino. Facultad de Medicina. Alfonso X El Sabio s/n. 37007 Salamanca (España).

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Recibido 14 de noviembre de 2004; aceptado el 19 de enero de 2005


Resumen:

Salto a la gloria desgrana la vida del eminente histólogo español Santiago Ramón y Cajal, desde su infancia en Petilla de Aragón hasta la concesión del premio Nobel de Fisiología y Medicina en 1906. Sin huir de los tópicos (el niño travieso, el científico despistado y dedicado exclusivamente a la ciencia) y del arquetipo del científico de la época, plasma una biografía amena y bastante próxima a la realidad. Incluye mensajes moralizantes propios del momento histórico en que se rodó y escenas de humor acertadas, tanto en su contenido, como en su distribución a lo largo del metraje. El director utiliza fuertes contrastes, bien empleados, para ensamblar los acontecimientos de la vida de Cajal: su infancia rural, su participación en la guerra de Cuba o su ingreso en la Facultad de Medicina. Desde una mentalidad actual, y a la luz del conocimiento real de la vida de Cajal, resultan cómicas algunas escenas que pretenden enfatizar su genialidad, como la del cabaret donde a Cajal sólo le quedó decir "pecado, pecado…". En resumen, una buena película considerando los medios utilizados y el momento en que se rodó.

Palabras clave: Cajal, histología, neurociencia, premio Nobel.


Ficha técnica

Título original: Salto a la gloria
País: España
Año: 1959
Director: León Klimowsky
Música: Isidro B. Maiztegui. El “Cuplé” es del maestro Federico Contreras.
Guión: Vicente Escrivá, Ramón D. Faraldo y Manuel Pombo Angulo.
Intérpretes: Adolfo Marsillach, José Marco Davó, Asunción Sancho, Ángel Luis Álvarez, Antonio Alfonso Vidal y Rafael Bardem.
Color: blanco y negro
Duración: 115 minutos
Género: biográfico
Productora: Aspa Producciones Cinematográ-ficas S.A.
Premios: en el Festival de Cine de San Sebastián ganó el premio a la mejor película española y Adolfo Marsillach el premio Zulueta como mejor actor.
Sipnosis: película biográfica sobre el histólogo y premio Nobel español Santiago Ramón y Cajal.


Antecedentes y nueva versión

Alberto Elena en su excelente libro, "Ciencia, cine e historia. De Mélies a 2001" relata los pasos que precedieron a la realización de Salto a la gloria. En el verano de 1952 se presentó en la Dirección General de Cinematografía y Teatro un guión titulado Cajal. Este hecho era preceptivo en España en aquellos años para poder rodar una película. Parece ser que se trataba del que se utilizó siete años después para rodar Salto a la gloria. En aquel momento los censores y funcionarios ministeriales encargados de su autorización le dispensaron una acogida muy poco entusiasta. Aparte de algunos reparos puntuales (el robo de osamentas, su utilización como perchero, como ocurrió en la realidad, y otras banalidades parecidas), el guión globalmente no fue bien valorado porque no se adaptaba a las expectativas propagandísticas que el régimen franquista tenía del género biográfico. Así, en el informe literal de uno de los censores se dice "Nada se opone a la aprobación de este guión, ya que nada tampoco atenta contra principios fundamentales. Sin embargo, me veo en la necesidad de insistir en que al tratar cinematográficamente figuras importantes de nuestra patria deben realizarse películas de gran riqueza artística, literaria y técnica, y no, como en este caso, producciones que no pasan en ningún aspecto de la mediocridad. Lo lógico sería que ante la figura universal de Cajal se movilizasen los elementos más preparados de nuestro cine para hacer un guión y después una película que tuviesen la importancia del personaje biografiado, aun sacrificando la verdad histórica en pro del engrandecimiento de éste"1.

A pesar de ello, siete años más tarde se presentó la primera versión cinematográfica de la vida de Cajal, Salto a la gloria, en el festival de cine de San Sebastián, que fue estrenada comercialmente el 11 de febrero de 1960 en el cine Capitol de Madrid. En esta ocasión el Gobierno no puso pegas al rodaje, realizado de enero a abril de 1959, ni encontró motivos para prohibir su exhibición pública. No obstante las autoridades le negaron la calificación de "Interés Nacional", que implicaba importantes subvenciones1. Esta historia se enmarca en lo que fue la censura cinematográfica, y en otros ámbitos de la vida, en el régimen franquista.

La excelente interpretación y el parecido físico con Cajal marcaron a Adolfo Marsillach, su protagonista. Años más tarde volvería a interpretar al mismo personaje en la serie Ramón y Cajal (1982), producida por la televisión pública española (TVE) y dirigida por José María Forqué.


La película

Comienza con la salida de Cajal de Cuba, en cuya Guerra de Independencia había participado. Abandona la isla, enfermo de malaria, a bordo de un buque hospital. En el navío se capta el hacinamiento, la despersonalización de los enfermos y la picaresca del enfermero que los atiende. Cajal reflexiona con un compañero de travesía, en tono decadente, como no podía ser menos, sobre lo absurdo de ésta y otras guerras (foto 1).

En este entorno y aprovechando que muestra una fotografía familiar, el director traslada la acción a su infancia (foto 2). Surge un ambiente opuesto al del barco, una habitación espaciosa donde la familia colocada armónicamente está esperando para hacerse una fotografía.

Siguen escenas sobre sus travesuras infantiles en su pueblecillo natal, Petilla de Aragón. Los planos muestran un pueblo que, en aquellos años del rodaje, no distaba mucho del que realmente vio Cajal en su infancia: calles sin asfaltar, fachadas desconchadas, etc.

Su estancia, siendo niño (Ángel Luis Álvarez), en Jaca (Huesca) es aprovechada para destacar los rasgos que caracterizaron toda su vida: una enorme curiosidad y una gran laboriosidad unidas a una dosis importante de amor propio. Cajal fue enviado por su padre a esta ciudad a trabajar como aprendiz de zapatero como castigo a su bajo rendimiento escolar y sus travesuras. Circunstancias similares se pueden descubrir en la vida de otros personajes ilustres como a Albert Einstein que le ocurrió algo parecido (foto 3).

La figura del padre de Cajal, interpretada magistralmente por José Marco Davó, está tratada con gran realismo y delicadeza. Su carácter, quizás un poco suavizado, denota ya, en esta parte del film, una gran severidad y un profundo cariño.

Otra vez una fotografía sirve de recurso para saltar a la vida universitaria. En esta época la relación con su padre evoluciona. La severidad paterna de su infancia pasa a una actitud de apoyo, con un seguimiento a una discreta distancia. Apoyo que se manifiesta por el regalo más preciado para un estudiante de medicina, un esqueleto que él mismo desenterró y limpió. El seguimiento se muestra en el pequeño reproche que le hace por su falta de asistencia a clase. Aquí el director aprovecha la habilidad humorística de Marsillach para incluir una pequeña broma, originada en la obtención del esqueleto, y que enfatiza cierta complicidad entre el padre y el hijo.

En este momento, se insertan unas escenas, probablemente superfluas, donde aparece por primera vez Silveria, (Asunción Sancho) su futura esposa, cuando va a buscar a sus hermanas para ir a misa. Poco después vuelve a verla, está en una fiesta jugando a la gallinita ciega, Ramón y Cajal aparece mirando por una ventana y, "cosas del destino," Silveria se da con la ventana y al quitarse el pañuelo que cubre sus ojos ve a Cajal, que en este momento se va.

Cajal se desplaza a Zaragoza en tren. Aprovechando que lleva el esqueleto en su maleta, hay una escena de humor en su compartimento, con una sucesión de primeros y medios planos, basada en la mímica, propia de los primeros años del cine mudo. En el tren conoce a la que sería su novia antes que Silveria.

La Facultad de Medicina de Zaragoza está perfectamente ambientada, sus clases aparecen ocupadas por alumnos respetuosos como corresponde a la época. En una de ellas Cajal hace gala de una cierta pedantería juvenil que se estrella con la respuesta mesurada, reflexiva y en tono humilde del profesor Casas (Rafael Bardem) (foto 4). Cuando va a pedirle perdón, por su impulsiva actuación, se establece entre ellos un corto, pero profundo dialogo que marca el punto de inflexión en su vida. Allí percibe la austeridad del laboratorio de Casas: una mesa, una silla y una estantería casi vacía.

Siguen a esta secuencia, para disminuir la densidad en la que había entrado el film, una serie de escenas de amor y cortejo, con un evidente carácter moralizante, muy propios del momento en que se rodó. La acción pasa, de nuevo y de forma brusca, buscando el contraste, a la llegada del buque hospital a España. Se confronta su lacónico ambiente castrense con la cariñosa acogida familiar. Durante su convalecencia, en la casa paterna, pone fin a la relación amorosa que inició en Zaragoza y se reencuentra con Silveria. En este momento comienza su investigación gracias a un microscopio que le regaló su padre (foto 5).

Una vez que consigue la Cátedra de Valencia y recién casado con Silveria, Cajal aparece desligado de la vida académica. Comienza a sumergirse en la investigación microbiológica, con motivo de una epidemia de cólera (foto 6), rivalizando con Ferran (foto 7). Se nos presenta como un investigador despistado y excéntrico, consagrado en cuerpo y alma a su trabajo. La precariedad económica obstaculiza su labor, y aparece como un abnegado servidor de la Humanidad que no duda en correr el riesgo de inyectarse a sí mismo la vacuna que él ha desarrollado (foto 8). Se muestra la incomprensión hacia sus trabajos y el enfrentamiento con sus colegas, algo tópico y poco original.

Cuando ocupa la Cátedra de Histología de Madrid, una serie de escenas muestran su carácter brusco, endulzado en una secuencia muy poco creíble en la que aparece con su hija en las barquillas de una feria, con el consiguiente asombro de su esposa.

La escena siguiente, no tiene desperdicio. Se desarrolla en un cabaret, donde desde una mesa asiste con Silveria a las evoluciones de una corista. Cajal hace gala de su desdén por la frívola corista y sólo piensa en sus investigaciones, en la modificación que va a introducir en su técnica histológica del nitrato de plata, haciendo desaires al cabaret y a la corista. En fin: "una vida ejemplar", "genial", sin comentarios…

A estas escenas de vida hogareña, le sigue la de la muerte de su hija, que para más melodrama, se presenta junto con el descubrimiento científico de su vida (foto 9), no sólo en el tiempo, sino también en el espacio, pues se coloca el laboratorio con el microscopio a la cabecera de su moribunda hija, de modo que en un solo plano se puedan captar al sabio, al microscopio y a la hija muriéndose (foto 10), ¿alguien da más?....

A raíz de su impactante descubrimiento, hace la exposición del mismo a la comunidad científica que tiene lugar, a sus 37 años, en el Congreso de Anatomía de Berlín de 1889. Tuvo que ser animado, casi presionado, por su esposa y alumnos, pues no quería ir alegando su falta de retórica y poca capacidad expositiva. Cuando llega a Berlín casi no puede entrar al congreso, se coloca su actuación para el final de una jornada, se pospone esta intervención por un concierto, y cuando realiza la exposición, un colega juega a las casitas, otro mira hacia la ventana, otro al reloj…

Es aquí donde se vuelcan todos los males de la España ignorada, con su aislamiento internacional del que no acababa de salir y de un, en este caso, justificado, complejo de inferioridad en todos los órdenes científicos y tecnológicos.

Cajal obliga a Kölliker (Antonio Alfonso Vidal) a mirar por el microscopio (foto 11), y éste queda tremendamente impresionado por las imágenes de las neuronas y sus sinapsis. Se interesa por el trabajo, preguntándole el tiempo empleado y el número de investigadores dedicados a esta labor, a lo que Cajal responde que lo ha hecho sólo durante diez años, cosa cierta, pues Cajal fue siempre un trabajador solitario. Aquí se produce el "Salto a la gloria".

A partir de este momento, el film entra en un frenético ritmo, empleando varios fundidos: París, Nueva York, Londres, y regreso a Madrid, donde es recibido como el torero triunfador de la tarde. El pueblo necesitado de iconos para recuperar el orgullo perdido, pone su nombre a productos tales como: Anís Cajal, Jabón Cajal Perfumado, Caramelos Don Santiago, Taberna El Microscopio, y es aquí donde se inserta la famosa y profética frase de Cajal "Este país no tiene arreglo".

La relativa indiferencia con que recibe la noticia del premio Nobel de Fisiología y Medicina de 1906, se comprende cuando años después se refiere a él, como el flotador que se echa al náufrago cuando está llegando a la orilla.

En la entrega del Nobel en Estocolmo (foto 12) no se hace mención a que fue compartido con Camilo Golgi, el histólogo italiano. Quizás se hizo adrede para no restarle méritos al científico del país del director.


El comentario

Los premios en el Festival de Cine de San Sebastián valoran justamente la calidad de la cinta y de su protagonista. La película está dentro de lo que se podía hacer con calidad en aquella época y con los recursos que se dispusieron. Bajo las circunstancias del régimen de Franco se utilizó, como no podía ser menos, la figura de Santiago Ramón y Cajal para consumo interno y para la exportación. La enumeración de sus méritos en la entrega del premio Nobel parece la narración de las grandezas de España.

El recurso de utilizar fotografías, para cambiar de escena en el tiempo, es muy adecuado, Cajal era un gran aficionado a la fotografía, y si él hubiese visto la película, a buen seguro habría sido un detalle de su agrado. Con este recurso el director ensambla los acontecimientos de la vida de Cajal con fuertes contrastes, consiguiendo una interesante agilidad narrativa.

Se echa en falta en la película la relación de Cajal con su maestro, el gran microscopista, Aureliano Maestre de San Juan y alguna referencia a su faceta de humanista, pues se presenta como un científico en estado puro, y Cajal era un gran aficionado a la astronomía, arqueología, ajedrez, hipnotismo, ensayos literarios y filosóficos, entre otras cosas2. Quizás haya sido por falta de tiempo en los 115 minutos.

En la película aparece puntualmente otro científico español, el bacteriólogo Jaime Ferran que desarrolló una vacuna para el cólera utilizando bacterias vivas a diferencia de las que estudió Cajal.

La cinta recoge las aportaciones de Cajal al conocimiento de la histología del sistema nervioso en dos momentos. El primero coincide con la muerte de su hija, estando cuidándola ve por primera vez su estructura. El segundo cuando da a conocer sus hallazgos en el Congreso de Anatomía de Berlín en 1889. En las preparaciones se pueden ver, de manera inequívoca, cómo las neuronas son elementos celulares individuales (teoría neuronal), que contactan unos con otros, pero no se unen formando una red continua (teoría reticular) como se pensaba (foto 9).

Vázquez Tapioles en el análisis que realiza sobre la obra de Cajal señala que es monumental, "14 libros y 252 trabajos monográficos, coronados por la gran obra Textura del Sistema Nervioso del Hombre y de los Vertebrados, piedra angular de la Anatomía del Sistema Nervioso y obra de referencia obligada en el estudio de la Anatomía y de la Neurobiología. De aquí que, en el mundo científico actual, al igual que en tiempos pasados, se haga justicia a Don Santiago y para demostrarlo, será suficiente con considerar un solo dato, durante el año 1984, Cajal fue el autor clásico más citado por las 3.000 revistas científicas más importantes, solamente en Science Citation Index, tuvo 382 citas, muy por delante de Einstein (336), Darwin (239), Claude Bernard (151), Rudolf Virchow (108) o Charles Sherrington (95)"3.

"La NASA, en su programa Ciencias de la Vida, denominó "década del cerebro" al periodo comprendido entre 1991 y 2000. Para proceder a su clausura, dedicó a Cajal, al que reconoce como "Padre de la Moderna Neurociencia", un completo laboratorio, Neurolab, en el trasbordador espacial Columbia, que despegó el 16 de Abril de 1998 de Cabo Cañaveral, llevando a bordo varios dibujos originales de Cajal y 12 de sus preparaciones más representativas. Con este merecido homenaje, Cajal alcanzó las estrellas y se proyectó en el futuro, muy lejos de los errores y olvidos, de la ignorancia y de la ingratitud"3.

En España se sigue con la misma tónica como refiere José María López Piñero: "Vengo repitiendo hasta la saciedad que Cajal es víctima de una mitificación falseada y de manipulaciones ideológicas. Aunque continúa siendo el único científico de primer rango internacional sin edición crítica de sus obras completas, cualquier conmemoración es excusa para gastar enormes cantidades de dinero en publicaciones y congresos, que aprovechan los oportunistas para reiterar tópicos manidos y burdos errores sobre su biografía y su obra..."4.

Volviendo a la película, una última reflexión: inicialmente se le negó el permiso de rodaje por considerar que el resultado no estaría a la altura de lo que el régimen de Franco deseaba para un personaje de la categoría de Cajal. Cuando por fin se estrenó, el Gobierno se mantuvo firme en su actitud no concediéndole ninguna subvención ni la declaración de "Interés Nacional" a pesar del éxito alcanzado y de los premios obtenidos en el Festival Internacional de San Sebastián. En fin como dijo Cajal "…este país no tiene arreglo".


Referencias

  1. Elena A. Salto a la gloria. En: Ciencia, cine e historia. De Méliès a 2001. Alianza Editorial. Madrid. 2002, p. 207-212.
  2. Ramón y Cajal S. Recuerdos de mi vida: Historia de mi labor científica. Alianza Editorial. 4ª Edición. Madrid, 1984.
  3. Departamento de Anatomía y Embriología Humanas. Universidad de Sevilla.[Pagina Web en Internet]. Vázquez Tapioles, J. Volviendo por los fueros de Cajal 6.- Error, olvido, ignorancia, ingratitud y justicia V (15 de Junio de 2003) [Citado 12 Oct 2004]. Disponible en: http://www.us.es/danatomia/srcajal006.htm
  4. López Piñero J M. La histología en Valencia hasta la generación de Cajal. En Sociedad Española de Histología. Departamento de Patología. Universidad de Valencia, editores. Libro de actas del XII Congreso Nacional de Histología e Ingeniería Tisular; 17-20 Sep 2003; Valencia, España. Valencia: Comité organizador del XII Congreso Nacional de Histología e Ingeniería Tisular; 2003. p. 47-54.

Foto 1: Cajal abandona Cuba enfermo de malaria

Foto 2: fotografía usada para cambiar el momento de la acción

Foto 3: Cajal es enviado a Jaca como aprendiz de zapatero

Foto 4: Cajal, en la Facultad de Medicina de Zaragoza

Foto 5: Cajal recibe un gran regalo de su padre

Foto 6: cólera en Valencia

Foto 7: Jaime Ferran

Foto 8: Cajal se inocula un cultivo de Vibrio Cholerae

Foto 9: el gran descubrimiento de Cajal

Foto 10: alegría y muerte. Cajal hace su descubrimiento en el momento que fallece su hija

Foto 11: Cajal obliga a ver sus preparaciones

Foto 12: Cajal recibe el premio Nobel