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Million Dollar Baby (2004) y los cuidados paliativos

José Elías García Sánchez1, Enrique García Sánchez1 y María Lucila Merino Marcos2

1Departamento de Medicina Preventiva, Salud Pública y Microbiología Médica. Facultad de Medicina. Universidad de Salamanca (España). 2Departamento de Pediatría del Hospital Universitario de Salamanca (España).

Correspondencia: José Elías García Sánchez. Facultad de Medicina. Alfonso X El Sabio s/n. 37007 Salamanca (España).

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Recibido el 10 de diciembre de 2006; aceptado el 20 de diciembre de 2006


Resumen:

La peor desgracia que le puede acontecer a un viejo, atormentado y temeroso entrenador de boxeo es que a la pupila que entrena y por la que siente un gran amor tenga una lesión tan grave como una tetraplejia. Éste es el nudo argumental de Million Dollar Baby. La persona que sufre una tetraplejia ve cómo le desaparecen la mayoría de sus capacidades físicas y sensoriales y habitualmente sufre trastornos psicológicos requiriendo el concurso de cuidados de medicina paliativa. Los allegados se ven sometidos a una gran tensión y sufrimiento. Todos estos aspectos los refleja, en general acertadamente, la película.

Palabras clave: tetraplejia, cuidados paliativos, eutanasia, F.X Toole, adaptación cinematográfica.


Ficha técnica

Título: Million Dollar Baby
Título original: Million Dollar Baby
País: Estados Unidos
Año: 2004
Director: Clint Eastwood
Música: Clint Eastwood. David Potaux-Razel (canción Solferino).
Guión: F.X. Toole (libro). Paul Haggis.
Intérpretes: Clint Eastwood, Hilary Swank, Morgan Freeman, Anthony Mackie, Jay Baruchel, Mike Colter, Lucia Rijker, Brian O’Byrne, Margo Martindale, Riki Lindhome, Michael Pena, Benito Martinez, Bruce MacVittie, David Powledge y Joe D’Angerio.
Color: color
Duración: 132 minutos
Género: drama
Productoras: Warner Bros. Pictures, Lakeshore Entertainment, Malpaso Productions, Albert S. Ruddy Productions y Epsilon Motion Pictures.
Sinopsis: Un viejo, temeroso y atormentado entrenador de boxeo acepta a regañadientes entrenar a una joven. Cuando las cosas marchan bien su pupila en un combate para el campeonato mundial recibe un golpe antideportivamente que le ocasiona una tetraplejia. Sus temores se cumplen y su atormentada vida alcanza el culmen.
Premios y nominaciones: Oscar (2004) a la mejor película, director (Clint Eastwood), actriz principal (Hilary Swank) y actor secundario (Morgan Freeman). Nominada al Oscar al mejor actor principal (Clint Eastwood), montaje y guión adaptado.


La película

Esta película está basada en algunas narraciones de boxeo recogidas en el libro Rope Burns: Stories From the Corner de F.X Toole (seudónimo literario del entrenador de boxeo Jerry Boyd), entre ellas la homónima Million $$$ Baby1. El guión se debe a la pluma de Paul Haggis.

Bajo el envoltorio de una película de boxeo, de boxeo femenino, Clint Eastwood presenta, en su más laureada obra, la historia de dos seres solitarios marcados por su pasado cuyas vidas se cruzan gracias precisamente a este deporte. Una es la de Frankie Dunn, el protagonista masculino, que interpreta el propio Clint Eastwood. Frankie es un viejo entrenador y manager de boxeo que posee un vetusto gimnasio para esta disciplina en Los Ángeles. La otra es la de Maggie Fitzgerald, la protagonista femenina interpretada por la “oscarizada” Hilary Swank, una camarera aspirante a boxeadora. Desde un punto de vista argumental, es precisamente el encuentro entre los dos protagonistas el detonante de la acción y de su desenlace, aunque el peso argumental de Frankie es mayor pues en torno a este pasaje de su vida se realiza la narración. Tres personajes adicionales tienen un impacto importante en el desarrollo de la trama, uno presente, Eddie Scrap-Iron Dupris, el personaje secundario principal, un viejo boxeador que se ocupa de la limpieza del gimnasio de Frankie, incluso vive en él y que encarna Morgan Freeman (foto 1), y dos sólo citados, la hija de Frankie y el padre de Maggie.

Como se ha mencionado el envoltorio de la película es el boxeo, y con un combate comienza la acción, pero la palabra envoltorio está elegida a posta pues no es una película clásica de boxeo al estilo “holywoodiense” como Toro salvaje/ Raging Bull (1980) de Martin Scorsese o la saga de Rocky de John G. Avildsen y Sylvester Stallone. En realidad, el boxeo podría haber sido sustituido por otra actividad humana y además ni es el motor de la acción ni su objetivo último.

Otro es el carácter marcado de los personajes, fundamentalmente por su pasado, como es bastante frecuente en el cine de Eastwood. Frankie Dunn está atormentado a nivel familiar, profesional y religioso. Desde hace años su hija, aparentemente única, no quiere saber nada de él, todas las semanas le escribe una carta que sistemáticamente le es devuelta sin abrir. En esta falta de relación, cuya causa no se cita, el culpable es él. También está marcado a nivel profesional, sabe mucho de boxeo, pero teme tanto sus consecuencias que a sus pupilos les pone todas las trabas posibles para que celebren combates que puedan implicar peligro aunque sean interesantes deportiva y económicamente, siempre les faltan dos o tres combates, prefiere estar justo de dinero a someterlos a un riesgo, su regla es protegerse en todo momento. Es un católico practicante de origen irlandés, lee gaélico, a Yeats, casi todos los días va a misa a la misma iglesia desde hace 23 años (foto 2), pero tiene dudas sobre dogmas del catolicismo, como el de la Santísima Trinidad o el de la Inmaculada Concepción, que plantea, con una sonrisa, al cura de la iglesia a la que asiste y al que llega a exasperar, aunque realmente ambos saben que su auténtico problema moral y religioso es su hija. Las consecuencias derivadas de su relación con Maggie serán para él la losa que cierre este pasaje de su atormentada vida. El enjuto, duro, amargado, envejecido y poco expresivo rostro de Clint Eastwood y sus capacidades interpretativas le vienen como anillo al dedo al personaje. Por su parte, el carácter de Maggie Fitzgerald está marcado por su familia, por el padre que adoraba y que perdió y que echa en falta enormemente, por una madre obesa, egoísta, que vive de una pensión del estado y que es un desastre, como también lo son su hermana y su hermano, el que al comienzo de la acción está en la cárcel. Insatisfecha de su situación económico-familiar abandonó la miseria de su hogar en Missouri y se fue a Los Ángeles donde ahora trabaja como camarera para sobrevivir y poder alcanzar su sueño, ser una boxeadora profesional. Ahorra hasta el último centavo, llega a comer los restos de comida que dejan los clientes para no gastar, y así poder financiarse su preparación. Acude a Frankie, para que la entrene y la convierta en una boxeadora. Desde el principio tiene una total confianza en él. Aunque había participado en algunos combates de semifondo la verdad es que, como se ve en el gimnasio, su técnica deja mucho que desear. La elección de Hilary Swank para interpretar a la protagonista es otro de los aciertos del film, pues le confirió una ternura, una sencillez, una ingenuidad, una dulzura y un amor increíbles. Sus dotes interpretativas ya eran sobradamente conocidas y se preparó adecuadamente para el personaje.

La forma narrativa elegida es la puesta en escena del contenido de la carta que Eddie escribe a la hija de Frankie para contarle este episodio de la vida de su padre y para que sepa cómo era realmente. La voz en off que se ha escuchado a lo largo del film es la que al final de la película aclara que el espectador ha ido viendo la escenificación de la carta según la escribía el remitente. A pesar de que este recurso no es nuevo en el cine, fue un acierto su inclusión en esta cinta.

La primera parte del film presenta al protagonista, a los personajes de su entorno, particularmente Eddie Scrap-Iron Dupris, y a Maggie. Entre Eddie y Frankie hay algo más que una relación de trabajador-patrón, existe amistad y el jefe se ocupa de las necesidades de su empleado, incluso de que tenga calcetines que no estén rotos. Maggie aparece nada más comenzar la película, al final del combate que abre la acción, al que ha asistido desde un túnel de entrada al recinto. Tras él contacta con Frankie, le pide que la entrene, que sea su mánager y la convierta en una buena boxeadora. Busca un futuro mejor. En una actitud machista Frankie la rechaza, le dice que no entrena mujeres, que se busque a otro, e incluso le llegará a decir que su edad ya no es la adecuada para este deporte. A pesar de ello, Maggie es perseverante, va al gimnasio y empieza a entrenar por su cuenta (foto 3), más tarde Frankie aceptará su presencia porque Eddie le dice ha pagado seis meses y su situación económica no es boyante, como muestran varios detalles del film.

La segunda parte comienza cuando Maggie, gracias a las artimañas de Eddie y a su constancia y esfuerzo, consigue que Frankie la acabe entrenando y más tarde incluso que sea su mánager. En el transcurso de esta fase, el film continúa profundizando en los personajes y muestra la creciente afectividad que surge entre los protagonistas, Frankie comienza a llamarla Mo Cuisine (mi querida, mi sangre), ha encontrado una hija, y Maggie siente auténtica devoción por él, ha encontrado a un padre. La relación entre ellos es mutuamente beneficiosa no sólo a nivel personal sino también económico (Frankie cambia de coche y Maggie le compra una casa a su madre). Tras una relativamente corta preparación, Frankie, consigue que gane varios combates y Maggie empieza a ser conocida, sus triunfos son tan expeditivos que Frankie necesita comprarle contrincantes y al fin, en contra de sus normas, acepta que luche por el título mundial de la WBA de los pesos wélter en Las Vegas con la campeona, una alemana del Este llamada Billie ‘The Blue Bear’ (Lucia Rijker), una auténtica “incumplidora” de las reglas del Marqués de Queensberry. Al terminar el tercer asalto Maggie, olvidándose de la máxima de Frankie, protegerse en todo momento, cuando se retira a su rincón recibe por la espalda un golpe lateral en la cara, a consecuencia de él cae y se golpea el cuello con el borde del banco de boxeo que acaba de ser sacado y que todavía estaba tumbado. En una secuencia increíble, el espectador ve y percibe que se ha roto el cuello, ulteriormente sabrá que Maggie ha sufrido una fractura de C1 y C2 con sección completa de la médula espinal (foto 4). El temeroso entrenador, se encuentra con lo que siempre temió, una terrible consecuencia del boxeo, la tetraplejia de su pupila.

La última parte muestra las consecuencias de la tetraplejia, médicas, personales, familiares y éticas. Las médicas implican la puesta en marcha de medidas de cuidados inmediatos y paliativos. Las personales reflejan, como Frankie se desvive por Maggie, como el afecto y el amor, entre ambos crece y crece, alcanzando cotas increíbles, ambos han encontrado sustitutos de sus seres más queridos. Su sentimiento de culpa por haber entrenado a Maggie y permitir el combate hace mella en él e inicialmente intenta proyectarlo a Eddie. Maggie asume personalmente el hecho y a pesar de todo, piensa que gracias al boxeo ha conseguido todo lo que deseaba. Las consecuencias familiares afectan a Maggie. Su madre y sus dos hermanos, tras divertirse en los parques de atracciones de Los Ángeles durante una semana, van a visitarla y lo único que les interesa es hacerse con sus pertenencias. La consecución de la secuencia está muy bien resuelta por la protagonista. Por último hay unas consecuencias que tienen un impacto ético, los intentos de suicidio de Maggie y la “eutanasia” que lleva a cabo Frankie a petición de aquella. Este último hecho con la desaparición de Frankie pone fin a la carta de Eddie y a la acción.

La película no sólo pertenece al cine de autor sino al cine altamente personal, ¿y por qué?, porque el peso de Clint Eastwood en su realización es enorme, se debe no sólo, entre otras, a su productora, Malpaso Productions, sino que él mismo la dirigió y protagonizó y, por si fuera poco, a él se debe la sencilla, pero eficaz banda sonora y su hija Morgan aparece en una significativa escena.

Los Oscar que recibió, correspondientes a las películas estrenadas en 2004, son reflejo sin duda de su calidad. Fueron el de mejor película, mejor director (Clint Eastwood) mejor actriz principal (Hilary Swank) y mejor actor secundario (Morgan Freeman). Clint Eastwood ya había recibido un Oscar como mejor director en 1992 por Sin perdón/ Unforgiven y Hilary Swank en 1999 como mejor actriz principal por Los chicos no lloran/ Boys Don’t Cry de Kimberly Peirce. La película además tuvo tres nominaciones, al mejor actor principal (Clint Eastwood), mejor guión adaptado (Paul Haggis) y mejor montaje (Joel Cox). A pesar de todo lo comentado, es justo señalar que la película sin duda se estrenó para poder optar a los Oscar de ese año. Vio la luz de forma limitada el 15 de diciembre de 2004 y su estreno amplio se produjo en Estados Unidos el 28 de febrero de 2005.

Esta triste película, como no podía ser menos, es muy “Eastwoodiana” y en toda ella se percibe el ritmo narrativo característico de este director y su fatalismo. Pertenece a un tipo de cine de alta sensibilidad y hay una secuencia que es poesía cinematográfica pura, cuando tras visitar a su madre para regalarle una casa, Maggie retorna con Frankie a Los Ángeles y se paran a repostar en una gasolinera, allí mira y ve una niña con un perro, la niña no es otra que Morgan la hija de Clint (foto 5), a continuación le contará a Frankie cómo su padre, ya muy enfermo, le quita la vida a su perro, que tenía una parálisis de los cuartos traseros, para que no sufriera. Este argumento lo empleará para pedirle más tarde que le quite la vida.

El pasaje de Yeats que Frankie lee a Maggie y que menciona a Innisfree es sin duda un homenaje a John Ford y a El hombre tranquilo/ The Quiet Man (1952).


Aspectos médicos de la película

Teniendo en cuenta el impacto que las lesiones traumáticas tienen en el desarrollo de la cinta, la presencia de los médicos y otro personal sanitario es escasa, existe, pero estos profesionales casi siempre están en la penumbra, no hay un protagonismo directo y así no es posible hacer un análisis de este colectivo, ni para bien ni para mal. La realidad es que al director lo que le importa realmente es la lesión de Maggie y su desenlace. Se da por sentado que siendo el boxeo un deporte violento siempre se debe contar en los combates con la presencia de un médico y así ocurre, los vemos valorar las hemorragias o explorar a Maggie cuando sufre su lesión cervical. Tras ésta actúan, pero más como ambientación que otra cosa. La presencia más llamativa de un médico es en la escena en la que un doctor le anuncia que posiblemente tendrán que amputarle una pierna.

Como cualquier película de boxeo que se precie, las contusiones, heridas contusas, fracturas y hemorragias son una constante. El boxeo es un deporte duro, brutal, tanto desde un punto vista humano como médico. Produce sufrimiento, da lugar a frecuentes lesiones, muchas graves e incluso mortales, y secuelas a largo plazo, así se cita que Eddie en su combate 109 perdió la visión de un ojo, en varios fotogramas se ve que tiene una catarata, obviamente, traumática y que una de las contrincantes a la que Maggie noqueó sufrió una conmoción cerebral y una perforación de oído. Frankie es un artista en el control de las hemorragias y en el conocimiento de los diferentes coagulantes tópicos y su aplicación, así se pone de manifiesto en más de una ocasión (foto 6). También es un maestro en la reducción manual de las fracturas nasales en el cuadrilátero, su técnica, como es obvio, no se acompaña por el uso de ningún tipo de anestesia. Estos aspectos, como las visitas a las urgencias hospitalarias, pueden considerarse como adornos que ayudan a la ambientación de una película en la que en su planteamiento y nudo argumental hay mucho boxeo. Aunque la lesión de Maggie es consecuencia de la combinación de diferentes hechos desafortunados, y que queda claro que se debió a una actitud antideportiva de su contrincante, es un hecho factible en la vida real. A pesar de ello, hay diálogos en los que se pretende dignificar este duro deporte.

Inmerso en la caracterización de la película y con un cierto papel en la narración está Peligro, un personaje secundario interpretado por Jay Baruchel (foto 7). Peligro es un minusválido psíquico que hizo un viaje desde Tejas a Los Ángeles con el novio de su madre y que fue abandonado por éste en esta última ciudad. Tras acabar en el gimnasio de Frankie, la cinta muestra las dos actitudes que la población tiene con estos discapacitados, la aceptación e integración, como hacen Frankie y Eddie o la mofa y el escarnio, que es lo que muestran muchos de los boxeadores que acuden al gimnasio. Otros aspectos médicos mencionados son el que Maggie nació con bajo peso, 1 kilo 40 gramos, que su padre murió de una enfermedad no especificada que lo incapacitó y que su madre sufre una obesidad mórbida.

Tanto en el argumento como en su análisis médico la tetraplejia de Maggie es el aspecto más relevante.


Tetraplejia, cuidados paliativos y eutanasia

La tetraplejia de la protagonista como reiteradamente se ha mencionado es una lesión de origen traumático ¿Qué es lo que hizo que el traumatismo fuera tan violento? Primero que la fuerza impulsora, el golpe que le propició su contrincante, la hizo caer sobre la lona, después que a este impulso se sumara el peso de su cuerpo y por último y definitivo que se golpeara en el cuello con una superficie elevada y estrecha, el borde del taburete de su esquina que acababa de ser introducido y que Frankie no tiene tiempo de retirar. De esta forma se conjugan impulso, peso del cuerpo y elemento contuso elevado. La secuencia es impactante. El director consigue que el espectador se dé cuenta que la protagonista se ha roto el cuello. Tras el accidente, queda tendida sobre la lona, nadie la mueve como es lógico, se reclama la presencia del médico, que le explora los reflejos pupilares y se comenta que respira (foto 4). Más tarde se dice que en el golpe se fracturó la C1 y la C2 ¿La lesión medular se produjo al caer o al movilizarla? pues en la lona respira espontáneamente y ulteriormente necesitará respiración asistida.

Una tetraplejia es un proceso brutalmente invalidante, el paciente a veces sólo puede mover los músculos de su cara y condiciona la puesta en marcha de medidas tendentes a conseguir primero la supervivencia y después que la calidad de vida sea lo mejor posible. Entre las medidas que refleja la película se encuentran, la estabilización de la fractura en una unidad de cuidados intensivos, el traslado en una unidad especializada, el ingreso en un centro de rehabilitación, las movilizaciones para evitar las úlceras de presión, y la aparición de éstas, el empleo de silla de ruedas diseñada para este tipo de patologías con respirador incluido, su difícil movilidad y por supuesto la necesidad constante de intubación para una respiración asistida, pues en una lesión tan alta se afecta el nervio frénico y no hay respiración espontánea. Esta es una causa importante de morbi-mortalidad en estos pacientes. De hecho, una lesión de este tipo acorta la esperanza de vida.

En la UCI, Maggie aparece paralizada, sólo mueve los músculos de la cara, rodeada de monitores, con un collar cervical fenestrado, llena de cables y tubos, intubada a través de una traqueotomía, conectada a un respirador,y a un pulsioxímetro y en una cama especial. Mas adelante tendrá una sonda nosogástrica (foto 8).

En una conversación con Eddie se pone de manifiesto la pérdida de sensibilidad característica del cuadro cuando éste le pregunta si tiene dolores y Maggie le contesta que no. Otros tipos de medidas relacionadas con el control de esfínteres no se reflejan.

Desde el primer momento, Maggie habla y requiere de una ventilación mecánica permanente. Aquí hay un error, Clint Eastwood no tuvo un buen asesor o no le hizo caso, en este tipo de circunstancias no se puede hablar a no ser que haya una válvula de habla. Los pacientes con ventilación mecánica por traqueotomía con una válvula estándar, como la que aparentemente lleva Maggie, no pueden hablar porque el aire exhalado sale por la cánula y no pasa por las cuerdas vocales que están más altas. Para poder hablar se requiere una cánula fenestrada o una válvula de habla. Fenestrada no puede ser porque por su patología Maggie tiene una dependencia absoluta de la ventilación mecánica y la válvula de habla no se ve. Este error será crucial en la película, pues si no hubiera hablado, el desarrollo de la acción hubiera sido distinto. Las válvulas de habla permiten el paso del aire insuflado, pero en el momento de la exhalación se cierran y el aire pasa por la tráquea permitiendo la fonación.

Qué difícil es para los allegados el aceptar que un proceso de esta naturaleza no tienga solución. Frankie duda de los médicos que atienden a Maggie y confía en que alguno sea capaz de curarla. Las segundas opiniones lo devuelven a la cruda realidad, hoy por hoy, la tetraplejia no tiene cura.

En dos escenas se informa y se refuerzan la incapacidad que produce la tetraplejia, en una la falta de sensibilidad cuando confiesa a Eddie que no tiene dolores y en otra, muy posterior, la limitación motriz, cuando su familia pretende quedarse con sus bienes y su hermana precisa que deberá firmar con la boca (foto 9).

Dos meses pasan hasta que pueden moverla, como no se la puede cambiar de posición le aparecen úlceras de decúbito, la película las muestra en los brazos.

El traslado de Las Vegas a Los Ángeles lo hacen en una ambulancia dotada de los elementos necesarios para su seguridad y acompañados por un paramédico.

En el centro de rehabilitación la levantan y la colocan en una silla de ruedas adecuada, con soporte cervical y respirador, ya no lleva collar cervical. Para evitar que se le caigan los brazos se los atan a los reposa brazos.

Pronto aparecen otras complicaciones evolutivas propias de la enfermedad, infección de piel y tejidos blandos y afectación psicológica. Hay una infección de la pierna izquierda que obliga a amputarla. Este proceso sólo está perfilado por la imagen y el mal olor y parece que no hay mal estado general (foto 10). El cine ofrece imagen y sonido, pero no olores, así Maggie dice que su pierna ¿no huele muy bien doctor? Tras la intervención, eficazmente reflejada en la película, aparece monitorizada y recibiendo fluidoterapia.

A lo largo de este periodo se observa claramente cómo la protagonista se va deteriorando tanto física como psíquicamente. Para animarla Frankie le habla de unas sillas que funcionan soplando por una pajita para que pueda ir a la Universidad.

En el corto tiempo de evolución, meses, por lo tanto, Maggie presenta algunas de las típicas complicaciones del cuadro.

La incapacidad brutal que caracteriza a esta discapacidad, la falta de afectividad de su familia y la amputación de su pierna determina que Maggie le pida a Frankie que le quite la vida, como hizo su padre con el perro enfermo, como éste no accede, intenta suicidarse.

¡Qué importante es el papel de la familia en estas circunstancias!

Las limitaciones físicas que impone la tetraplejia hacen que Maggie tenga que aguzar su ingenio para encontrar un método con el que pueda quitarse la vida y éste es provocarse una hemorragia mordiéndose la lengua. Descubierta se ponen en marcha las medidas necesarias para mantenerla con vida, pero como lo vuelve a intentar arrancándose incluso los puntos, le vendan la lengua y la sedan.

Ante esta situación y en contra de sus creencias, Frankie accede finalmente a quitarle la vida.

Desde luego, el método elegido por Frankie es un tanto “chapucero” y que de buen morir no tiene nada. Tras contarle a Maggie lo que va a hacer y el significado de mo cuishle primero desconecta el respirador con lo cual Maggie debe sentir unos instantes de asfixia y ulteriormente le administra una dosis masiva de adrenalina con lo que le ocasiona una parada cardiaca (foto 11).

La eutanasia (del griego eu bien y tanasia muerte) en las sociedades occidentales es actualmente tema de debate, cuando no de enfrentamiento. Es una “patata caliente” que los políticos tienen encima de sus mesas. Para sus detractores es un problema ético, para sus defensores un derecho y para la medicina un tema de bioética, con implicaciones toxicológicas y forenses. Por estas razones, este núcleo argumental está inteligentemente elegido, tiene gancho, desata pasiones e implica afectivamente al espectador2. Pero en la película la lleva a cabo un individuo, no un médico.

En Mar adentro (2004) de Alejandro Amenábar, que se estrenó el mismo año y también ganó un Oscar, a la mejor película extranjera, es así mismo un allegado y no un médico el que quita la vida al protagonista a petición de él.

Se puede estar de acuerdo o no con la eutanasia, pero no se puede estar con la forma en que se lleva a cabo en la película. Se hace por pena, en contra de las propias creencias del protagonista, de noche (foto 12), escabulléndose del personal, en la penumbra de la habitación y sin haber puesto en marcha un tratamiento psicológico adecuado. Desde luego está claro que este hecho marca profundamente a Frankie, que desaparece de la circulación. Por estas razones es difícil saber si Clint Eastwood está a favor o en contra de la eutanasia, lo que sí consigue es poner sobre el tapete, una vez más, la polémica entre defensores y detractores e intenta implicar en ella a los confesiones cristianas, que están en contra de esta práctica pues se recrea en la cruz que Maggie lleva al cuello cuando le pide a Frankie que le quite la vida y cuando éste lo hace. Está claro que para los que están a favor, no ven en esta película un buen reflejo ya que antes de llegar a esta situación es necesaria una atención médica adecuada del paciente, incluida la asistencia psiquiátrica3. Tras una situación en la que se produce una tetraplejia, hay pacientes que quieren morir, pero su número va disminuyendo con el tiempo y la asistencia paliativa tiene que conseguir que esto sea así, de hecho muchos grandes inválidos vuelven a sentir ganas de vivir y luchar, especialmente si encuentran un apoyo familiar, recuérdese a Christopher Reeve, incluso algunos han hecho importantes aportaciones en el campo de su minusvalía, la válvula de habla más utilizada fue desarrollada por David Muir, un paciente con distrofia muscular de Duchenne con traqueotomía que quería hablar4. El dilema político, social, jurídico, médico, ético y religioso se plantea cuando un paciente, a pesar de todo, no quiere vivir y pide que se le quite la vida.

La última parte de la cinta refleja un sufrimiento constante en Frankie por la autoculpa, la situación de su pupila, sus convicciones morales y por un duelo anticipado. En esta parte de la película predominan los tonos oscuros y sombríos. Tras la muerte de Maggie, su duelo es de tal calibre que lo deja todo, el gimnasio, a Eddie, su único amigo, el boxeo y a su hija.


Conclusión

Una buena y laureada película americana en la que el nudo y el desenlace pivotan sobre una tetraplejia alta. En su última parte hay un sinfín de aspectos médicos muchos relacionados con el final de la vida, unos correctamente reflejados y otros no. Si en Ejecución inminente/ True Crime (1999), Clint Eastwood realizaba un alegato contra la pena de muerte con motivo de una condena errónea, en Million Dollar Baby pone sobre la mesa, con la excusa de una trama de boxeo, la posibilidad de quitar la vida por pena a un allegado con una gran incapacidad. No es una película donde el debate sobre la eutanasia se ponga sobre el tapete a nivel médico, pues quien quita la vida no pertenece al campo de la sanidad, no se maneja por lo tanto adecuadamente y no hay petición por parte de la enferma (Maggie) a un personal sanitario como se observa en Mi vida es mía/ Whose Life Is It Anyway? (1981) de John Badham. El cine, de nuevo, hace hincapié en un tetrapléjico que quiere que le quiten la vida, aquí es necesario decir, en honor a la verdad, que ni todos los tetrapléjicos, ni otros grandes discapacitados quieren perder la vida. Su atención entra dentro del campo de los cuidados paliativos que deben brindarse a estos pacientes, y a sus familias, la mayor calidad de vida posible, tanto en la esfera física como en la psíquica. La tetraplejia si que entra en el campo de la medicina en el final de la vida pues diversas complicaciones pueden acortar la esperanza de vida. Que duro es a veces ganar un millón de dólares.


Referencias

  1. Toole FX. Rope Burns: Stories From the Corner. New York: The Ecco Press/ Harper Collins Publishers; 2000.
  2. García Sánchez JE, García Sánchez E. Mar adentro (2004) y Million Dollar Baby (2004). Dos oscar a la medicina. Rev Med Cine [serie en internet]. 2005 [citado 20 octubre 2006];1:25-26:[2 p.] Disponible en:
    este artículo.
  3. Quill TE. The million dollar question. N Engl J Med. 2005;352:1632.
  4. Andrist J, Koch M. Passy-Muir Valve Helps Wean from Tracheostomy. International Ventilator Users Network [serie en Internet] 1996 Spring [citado 12 octubre 2006];10(1):[alrededor de 1 p.]. Disponible en:
    http://www.post-polio.org/IVUN/ivun10-1b.html

Foto 1: los protagonistas, Frankie, Maggie y Eddie

Foto 2: la iglesia católica de Frankie

Foto 3: Maggie comienza a entrenarse en solitario

Foto 4: secuencia de la sección medular de Maggie

Foto 5: Morgan, la hija de Clint, en una secuencia que es poesía cinematográfica pura

Foto 6: Frankie es un artista en el control de las hemorragias

Foto 7: Peligro

Foto 8: Maggie en la UCI

Foto 9: incapacidad física

Foto 10: infección de piel y tejidos blandos que obliga a amputar

Foto 11: adrenalina para producir una parada cardiaca

Foto 12: nocturnidad