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El resfriado frente a la gripe: Pelham, 1, 2, 3 (1974)

Ignacio Hernández García

Servicio de Medicina Preventiva y Salud Pública. Hospital Universitario de Salamanca. Paseo de San Vicente 58-182. 37007 Salamanca (España).

Correspondencia: Ignacio Hernández García. Cuesta de Sancti Spiritus 26, portal 2, 3º F. 37001 Salamanca (España).

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Recibido el 15 de junio de 2006; aceptado el 1 de marzo de 2007


Resumen:

Un ex-conductor expulsado de la compañía metropolitana, un coronel mercenario, un ex-mafioso y un cuarto personaje deciden secuestrar un vagón del metro de la ciudad de Nueva York. Piden que se les dé un millón de dólares en el plazo de una hora; de lo contrario, matarán a un rehén cada minuto. Garber, jefe de la Policía de Transportes, llevará el caso, en cuyo desenlace un simple resfriado jugará un papel fundamental.

Palabras clave: resfriado, gripe, secuestro, metro, Nueva York.


Ficha técnica

Título: Pelham, 1, 2, 3
Título original: The taking of Pelham one two three
País: Estados Unidos
Año: 1974
Director: Joseph Sargent
Música: David Shire
Guión: adaptación de Peter Stone de la novela homónima de John Godey
Intérpretes: Walter Matthau, Robert Shaw, Martin Balsam, Hector Elizondo, Earl Hindman, James Broderick, Dick O'Neill, Lee Wallace, Tom Pedi, Beatrice Winde, Jerry Stiller, Natha George, Rudy Bond, Kenneth McMillan y Doris Roberts.
Color: color
Duración: 104 minutos
Género: crimen, drama, thriller
Productoras: Palomar Pictures Corporation y Palladium Productions
Sinopsis: La ciudad de Nueva York se enfrenta a un desafío criminal extraordinario: cuatro hombres armados que se hacen llamar Blue, Green, Grey y Brown asaltan un convoy del metro y amenazan con asesinar a un rehén por minuto si no reciben un millón de dólares. Blue, el cerebro del equipo, que ha planeado la operación minuciosamente, se enfrenta con un policía astuto y tenaz, el teniente Garber, que se hace cargo del caso. Walter Matthau encabeza un reparto estelar en esta cinta de Joseph Sargent basada en el célebre best-seller de John Godey. Un excelente thriller, que acopla magistralmente la intriga, el suspense y las escenas de acción.


El resfriado y la gripe aparecen reflejados en muchas películas1,2. Ambos cuadros, como se ve en la realidad y en el cine, comparten manifestaciones, lo que puede llevar a confundirlos y esto es frecuente en la opinión pública. Los facultativos disponen en la actualidad de técnicas de diagnóstico rápido que les permiten saber si un cuadro respiratorio agudo está producido por los virus de la gripe A y B o por algunos de los virus del resfriado. Pelham, 1, 2, 3/ The Taking of Pelham One Two Three (1974) del veterano director Joseph Sargent presenta y compara ambas infecciones víricas. En 1998 se estrenó una nueva versión de esta película hecha para la televisión, dirigida por Félix Enríquez Alcalá y titulada Pelham, 1, 2, 3 (Secuestro en Nueva York)/ The Taking of Pelham One Two Three.


La película

Nueva York, años 70, es invierno. Como cada día de cualquier gran ciudad, cientos de personas cogen el metro para desplazarse (foto 1). En sucesivas paradas de la línea 6 van subiendo al metro Pelham, 1, 2, 3 cuatro hombres que poseen en común su indumentaria (todos ellos con bigote, guantes de cuero negro, abrigo, gafas, sombrero y portan maletines o paquetes) y lo más importante: el objetivo de secuestrar el vagón frontal de dicho metro.

De una manera perfectamente sincronizada, cada miembro de este equipo de secuestradores [que de acuerdo al color de sus sombreros se llaman entre ellos señor Blue (Robert Shaw), Green (Harold Longman), Grey (Hector Elizondo) y Brown (Earl Hindman)] llevan a cabo su misión; por un lado, el Sr. Blue amenaza con un arma al maquinista para que abra la puerta de la cabina; esto permite al Sr. Green entrar en dicha cabina y hacerse con los controles del tren; al mismo tiempo, el Sr. Brown amenaza al revisor; y el Sr. Grey impide el paso de personas al primer vagón. El convoy se detiene entre las calles 28 y 23; en este momento los secuestradores desenganchan el vagón frontal del resto de vagones, sacan las metralletas que llevaban en sus maletines/paquetes y el Sr. Blue explica con sencillez la situación: un grupo de personas armadas hasta los dientes han secuestrado el vagón.

Ajeno a todo esto, en las instalaciones del metropolitano de Nueva York, el teniente Garber (Walter Matthau), del Cuerpo de Policía de la Compañía de Transportes, está guiando a un grupo de directivos del metro de Tokio en una visita por las instalaciones (foto 2). Justo cuando están visitando el centro de mando, el Sr. Blue se comunica con Frank Correll (Dick O'Neill), jefe de la Red metropolitana, advirtiendo de que han secuestrado un vagón y tienen a 17 pasajeros y al revisor como rehenes; manda que se informe al alcalde (Lee Wallace) de que quieren un millón de dólares en metálico por el rescate del vagón y de los rehenes, para lo cual dan un plazo de tiempo de una hora; por cada minuto de retraso matarán a un rehén.

El metro de Nueva York está paralizado hasta El Bronx; reina la confusión y Caz Dolowicz (Tom Pedi), supervisor de la Torre de la Gran Central, va a investigar por su cuenta, andando por la vía, se acerca al vagón secuestrado, decidido, va a subir al vagón pero el Sr. Grey, tras decirle que se detenga, le dispara sin contemplaciones.

Al mismo tiempo, el alcalde, que tiene gripe, es informado del secuestro por su teniente alcalde (Tony Roberts). Se reúne con el comisario (Rudy Bond), el señor interventor (Marvin Silbersher) y el presidente de la compañía metropolitana (Thomas Barbour), para decidir si debe pagar el rescate. El comisario se abstiene, el presidente de la compañía está a favor de pagar, mientras que el interventor se opone. Al alcalde parecen preocuparle únicamente las reacciones de los votantes, finalmente pide la decisiva opinión de su mujer (Doris Roberts), quien está a favor de pagar (18 votos seguros a cambio de un millón de dólares).

Pese a haber accedido a pagar, la cuenta atrás continúa. Sólo quedan 26 minutos para contar, preparar y entregarles el dinero. La actividad en el Banco de la Reserva Federal de la ciudad, al sur de Manhattan, es frenética.

Mientras tanto, Garber manda hacer una lista de los conductores despedidos en los últimos diez años, pues se da cuenta de que uno de los secuestradores sabe conducir trenes y eso no lo sabe hacer cualquiera.

Ya sólo restan ocho minutos para que se cumpla el plazo establecido por los secuestradores. En una lucha contra el crono, la Policía lleva velozmente el dinero a la parada de metro de la calle 28; sin duda ésta es la secuencia con más acción y velocidad de la película. En ella, el coche patrulla va custodiado por dos motos y sufre un accidente al evitar atropellar a un ciclista.

Hábilmente, Garber acuerda con el Sr. Blue que la cuenta atrás para entregar el dinero deje de contar cuando éste llegue a la parada del metro (de este modo no se tendrá en cuenta el tiempo que pase en llevarlo desde la parada al vagón).

Es la hora límite y el dinero no ha llegado; aún así, Garber decide avisar a los secuestradores de que el millón de dólares acaba de llegar a la estación. Ahora el Sr. Blue da las instrucciones de cómo se debe hacer la entrega (dos guardias desarmados irán a pie por el carril; uno con el dinero, otro oscilando una linterna; depositarán el dinero en la plataforma de la parte posterior del vagón y volverán a la estación de la calle 28; disponen de cinco minutos); en esto que el Sr. Green estornuda, a lo cual Garber dice: ¡SALUD!

Durante ese tiempo llega el millón de dólares a la estación. Cuando se va a realizar la entrega, uno de los tiradores de la Policía que estaban vigilando el vagón, se pone nervioso y dispara, hiriendo en el brazo al Sr. Brown, que repele los disparos. Ésta es la única escena de la película en la que se ve sangre.

El Sr. Blue manda al revisor a que vaya al encuentro de los hombres que traían el dinero y a los pocos metros le ametralla por la espalda. Da 30 segundos para que les den el dinero; finalmente la entrega se lleva a cabo. Con el dinero en su poder, el Sr. Blue da su última orden: ser avisado cuando se haya devuelto la corriente eléctrica al sector, despejado la vía (agujas bien puestas y luces en verde) desde la calle 28 hasta la línea sur y se haya retirado del túnel a todo el personal de policía; por cada incumplimiento amenaza con matar a un rehén.

Tras haber sido repuesta la corriente eléctrica, y sin haber recibido aún el aviso, ponen en marcha el vagón, que entra en la estación de la calle 23 con toda lentitud y para poco antes de llegar a la estación de la calle 18. Manipulan el vagón; ahora éste seguirá en marcha sin los secuestradores a bordo.

Por vez primera en la película, un policía, que iba de incógnito en el vagón secuestrado, decide actuar; salta del tren en marcha y va tras los secuestradores.

Mientras tanto, Pelham, 1, 2, 3 está en movimiento. Cunde el pánico entre los pasajeros del vagón, al darse cuenta de que no hay nadie conduciéndolo y éste va cada vez más y más rápido. El "dispositivo tapones", mediante el cual se frena todo tren que pasa una luz roja no es útil en este momento, pues todas las luces están en verde. Cunde la histeria en el vagón: ¡nos vamos a estrellar!

Los secuestradores depositan sus sombreros, gafas y bigotes en una bolsa de plástico; se enfundan los abrigos del revés, se ponen sombreros nuevos y meten revistas en los bolsillos.

Paralelamente Garber sospecha que los secuestradores no están ya en el vagón. De algún modo han sabido solventar "la mano del muerto", dispositivo por el cual, para que un vagón esté en marcha siempre debe haber alguien presionando la palanca oportuna.

Entre tanto, los secuestradores siguen deshaciéndose de posibles pruebas. Todos deben abandonar sus metralletas; sin embargo, el Sr. Grey se niega a dejar la suya, hecho por el que el Sr. Blue acaba con él de un disparo. Durante el desarrollo de esta acción, el policía mata al Sr. Brown. De este modo, en un momento, ya sólo quedan la mitad de los secuestradores. El Sr. Blue manda al Sr. Green que se vaya, despidiéndole con un nos encontraremos tal como planeamos, ¿de acuerdo?

El Sr. Green escapa por una de las salidas de emergencia del metro (foto 3), mientras que entre policía y el Sr. Blue se entabla un tiroteo, en el que resulta herido el policía.

Garber llega a la salida de emergencia por la que poco antes ha salido el Sr. Green, justo a tiempo para salvar la vida al policía, ya que éste iba a ser rematado a quemarropa por el Sr. Blue. En este momento, los dos protagonistas de la película se encuentran por primera vez cara a cara. El Sr. Blue intenta comprar a Garber, ofreciéndole un cuarto de millón de dólares que éste rechaza con un irónico no gracias, mi gestor opina que ya he pagado bastante por declaración de renta este año. Tras conocer que no hay pena de muerte en el estado de Nueva York, el Sr. Blue decide acabar con su vida pisando el cable de alta tensión de la vía.

Entre tanto, el tren sigue velozmente su trayecto, hasta que, estando a punto de descarrilar, aparece una luz roja en su recorrido; el tren se para; todos los pasajeros están sanos y a salvo.

Pero la película continúa; ¿qué hay del cuarto secuestrador? Tras identificar a los secuestradores fallecidos, se observa cómo ninguno sabía conducir un tren, de modo que el desaparecido es el secuestrador-conductor. En este momento, Garber recurre a la lista de conductores despedidos que había mandado hacer, la forman 78 nombres, de los cuales 8 habían fallecido, 22 habían sido nuevamente contratados, 26 estaban fuera del país, 11 estaban en la cárcel, 1 en el manicomio y otro pertenecía al departamento de Policía de Nueva York y ya había sido interrogado, así que quedaban 9 nombres.

Garber y el teniente Rico Patrone (Jerry Stiller) van interrogando uno por uno a esas nueve personas; el tercero en la lista es Harol Lotman. Al ser entrevistado se pone algo nervioso y les pide una orden de registro; tengo mis derechos; están ustedes en mi casa y quiero tener paz; les ruego que me hagan el favor de irse de aquí. Justo cuando los tenientes abandonan su domicilio, el Sr. Lotman (Sr. Green) estornuda, a lo que Garber responde: ¡SALUD! (foto 4).


Los protagonistas

El Sr. Green: es el primero de los secuestradores que aparece en la película, lo hace cuando va a subirse al metro en la parada de la calle 59. Está manifiestamente acatarrado, cuadro que le dura toda la película, lo mismo que su inseguridad y nerviosismo (de hecho, él mismo lo llega a reconocer). En un intento por calmar ese nerviosismo conversa de manera amigable con el conductor del vagón al que acaban de secuestrar, olvidando momentáneamente que está secuestrando un tren de metro, para pasar a revivir los numerosos años que ha pasado como conductor (pero este momento, es literalmente un momento, pues ahí, en esa escena, está también el Sr. Blue que se encarga de devolverle al presente). Es también el Sr. Blue quien en un momento de la película le pide al Sr. Green que se tranquilice.

El Sr. Grey (foto 5): es el segundo de los secuestradores que entra en escena, hecho que ocurre cuando accede al metro en la parada de la calle 51. Es el más violento; no le gusta que le den órdenes, como así evidencian varias discusiones que tiene con el Sr. Blue, la última de las cuales acaba con su vida. Está algo loco, y esto no pasa desapercibido al Sr. Blue, quien llega a pensar que éste debió ser el motivo por el cual el Sr. Grey fue expulsado de la mafia. Además, tiene problemas con la gente de color, como así se manifiesta en la escena en la que dice: ¡cierra la boca, negro, y no la vuelvas a abrir!, mientras le pega.

El Sr. Brown: es el tercer secuestrador que aparece en la cinta. Lo hace subiéndose al metro en la parada de la Gran Central. Es el secuestrador con un papel menos relevante. El Sr. Grey lo define como sumiso.

El Sr. Blue (foto 6): es el último de los secuestradores en entrar en acción, subiéndose al metro en la parada de la calle 33. Es el que ha ideado el secuestro desde el principio hasta el final. Lo tiene todo perfectamente pensado y estudiado. Es una persona muy fría; de hecho, se dedica a hacer autodefinidos durante el tiempo que esperan para recibir el dinero. A la hora de negociar se muestra inamovible en sus peticiones, no concede ni 10 minutos más para que se realice la entrega del dinero y si las cosas no se hacen como él quiere, a la hora de matar, no lo duda, le da igual que sean inocentes (como el revisor) o miembros de su equipo (como el Sr. Grey). El hecho de haber sido un mercenario hace quizás que prefiera suicidarse antes de ser "cogido vivo por el enemigo", en este caso el Sr. Garber.

El teniente Garber (foto 7): es un policía astuto e inteligente, características que le permiten salvar varias vidas, ejemplo de esto es cuando se da cuenta de que los secuestradores desconocen lo que está pasando en la superficie y por ello decide comunicar al Sr. Blue que el dinero ya ha llegado a la estación cuando en realidad no es así; con esta medida evita que se comience a matar a rehenes y a la vez consigue un tiempo mínimo, pero suficiente, para que se entregue el dinero justo a tiempo. Es el único que finalmente se anticipa a los planes de los secuestradores, lo que permite salvar la vida del policía. Es un hombre honrado, que no se deja comprar. Pero no es perfecto; hace dos comentarios algo desafortunados, se pasa de listo. Uno, al principio de la película, cuando al querer deshacerse de los directivos del metropolitano de Tokio dice: Charlie, acompaña a estos monos amarillos al decimo-tercer piso, a lo que por cierto es respondido con sendas reverencias y múltiples gracias por la visita tan instructiva, teniente; ha sido muy interesante; y otro, ya con la película bastante avanzada, cuando sugiere que es un asunto perdido si el policía que va de incógnito en el vagón secuestrado es una mujer. Walter Matthau impregna al personaje de ese sentido del humor que le caracterizaba.

El alcalde de Nueva York: aparece en la película postrado en la cama de su casa, recibiendo cuidados pues tiene gripe (foto 8). Da la imagen de ser un personaje impopular en la ciudad de la que es alcalde; quizás por ser corrupto, como refleja el hecho de que el teniente alcalde de Nueva York le pida que abone el rescate a base de recurrir a una de sus cuentas que tiene en Suiza. No parece que le guste tomar decisiones importantes, de hecho, en cuanto conoce el secuestro pide que se reúnan con él tanto el comisario, como el presidente de la compañía metropolitana, como el interventor. Por último, pide consejo a su mujer. Parece preocuparle más las reacciones del electorado que la vida de los rehenes. Se muestra reticente a ir al lugar de los hechos para aparentar que se preocupa por los rehenes, no vaya a ser que los secuestradores sean neoyorquinos y le disparen, bromea. Finalmente, cuando llega a la estación de la calle 28, la impopularidad se hace manifiesta al ser abucheado.

Los rehenes del vagón: son 17 pasajeros y el revisor. Hay una madre con sus dos hijos, un anciano, un policía de incógnito, una prostituta y una mujer ebria entre otros, lo que confiere una gran diversidad de personajes en un espacio físico muy reducido.


La gripe

La gripe es una enfermedad respiratoria aguda producida por el virus gripal o influenzavirus, que posee una elevada capacidad para transmitirse de una persona a otra. Generalmente suele presentarse en forma de epidemia durante los meses de invierno (de noviembre a marzo en el hemisferio boreal).

Existen tres tipos de virus gripales, el A, B y C. Los dos primeros son los más importantes, en especial el A, pues son los más frecuentes, los que dan cuadros más graves y los que desencadenan las epidemias.

Los virus gripales A tienen una gran capacidad para mutar lo que implica que cada temporada aparezcan nuevas cepas para las que el ser humano no tiene protección. Es ésta la razón por la cual la vacuna debe actualizarse anualmente. Dentro de estos virus existen varios subtipos, en relación con los dos tipos de proyecciones de su superficie: hemaglutinina (H) y neuroaminidasa (N), la aparición de uno nuevo con capacidad de transmisión interhumana puede dar lugar a una pandemia. Durante el siglo pasado en tres ocasiones se extendió de forma pandémica, en 1918 (la gripe española), en 1957 (la gripe asiática) y en 1968 (la gripe de Hong Kong). En estas ocasiones el nuevo subtipo se produjo por recombinación de virus humanos con virus de las aves. Existe temor a que algún virus aviar (H5N1) que hasta ahora sólo se ha adquirido por contacto íntimo con las aves pueda adquirir la capacidad de transmisión interhumana.

La transmisión generalmente se produce de una persona enferma a una persona sana, principalmente por vía aérea a través de las gotitas que se eliminan al hablar, toser o estornudar. También puede transmitirse por contacto directo, es decir, al tocar superficies contaminadas por el virus como por ejemplo, la mano de un enfermo y posteriormente llevarse la mano a la boca o a la nariz o diversos fómites recientemente contaminados. Existe la posibilidad de que virus gripales de animales puedan pasar al hombre, como los virus aviares por ejemplo.

Las personas enfermas son capaces de transmitir la gripe desde un día antes del comienzo de la sintomatología hasta unos 3 a 7 días después del comienzo de los mismos. Los niños la pueden transmitir más tiempo.

Cuando el virus entra en el tracto respiratorio, comienza a multiplicarse causando la sintomatología.

La sintomatología se caracteriza por un comienzo brusco con fiebre y escalofríos, asociados a cefalea, mialgia y dolores articulares generalizados (“trancazo”), astenia, malestar general, congestión nasal, dolor de garganta y tos no productiva.

La mayoría de las personas que contraen la gripe se recupera en menos de una semana sin necesidad de tratamiento o ingreso en el hospital. No obstante, a veces, puede complicarse. Las complicaciones más frecuentes son las bronquitis y las neumonías bacterianas. Éstas pueden ser especialmente graves en personas de alto riesgo como ancianos, diabéticos y otras con afecciones cardíacas o respiratorias crónicas.

El diagnóstico de la gripe en un ambiente epidémico se puede hacer por las manifestaciones clínicas. El diagnóstico etiológico es útil pues otros virus respiratorios producen manifestaciones clínicas similares. Se puede hacer por distintos procedimientos virológicos. En la actualidad se dispone de técnicas rápidas de fácil realización e interpretación.

La transmisión de la gripe se puede evitar cubriéndose la boca y la nariz con un pañuelo al toser o al estornudar, o cubriéndose con la parte superior del brazo, pero no con las manos (el pañuelo que se haya usado debe ser tirado a la basura) (foto 9); y lavándose las manos después de toser o estornudar.

Cuando se padece la enfermedad se recomienda descansar, beber líquidos de manera abundante, evitar el consumo de tabaco o alcohol, tomar medicación que mejore los síntomas (antitérmicos), los antibióticos no mejoran los síntomas ni aceleran la curación ya que no son efectivos frente a enfermedades producidas por virus. No se debe dar aspirina a niños y adolescentes pues puede ocasionar el Síndrome de Reye.

Actualmente existen fármacos que actúan frente al virus gripal (antivíricos), pero su uso es muy limitado. Administrados en las primeras 48 horas del comienzo de los síntomas pueden reducir la duración de la enfermedad. Dado que pueden producir efectos secundarios importantes deben ser prescritos por un médico.

La única medida eficaz para prevenir la gripe es la vacunación.

La vacuna sólo protege de los virus gripales que circulan ese año y no de otras enfermedades víricas como el resfriado común.

Los fármacos antivíricos también pueden emplearse con la finalidad de prevenir, pero no son tan eficaces como la vacuna y sólo se utilizan en casos especiales3.


El resfriado común

El resfriado o catarro es una infección vírica de vías respiratorias superiores. Puede se causado por más de 200 virus diferentes, los más frecuentes son rinovirus, coronavirus, influenzavirus y adenovirus.

Cada año hay más de mil millones de resfriados en los Estados Unidos. Muy probablemente una persona y sus hijos tendrán más resfriados que cualquier otra enfermedad. De manera anual, los niños tienen una media de 3 a 8 resfriados y continúan teniéndolos durante toda la infancia; estos niños contagian por lo general a sus padres. Todo esto hace de los resfriados la causa más frecuente de absentismo escolar y laboral.

Los resfriados aparecen principalmente en invierno, aunque pueden presentarse en cualquier estación del año.

Un resfriado se puede adquirir al inhalar el virus (en caso de estar sentado cerca de alguien que está estornudando), o al tocarse la nariz, los ojos o la boca después de haber tocado algo contaminado por el virus. Y es que, cuando alguien tiene un resfriado, la secreción nasal posee multitud de virus que se propagan al estornudar, sonarse o enjuagarse la nariz.

Las personas son más contagiosas durante los primeros 2 a 3 días del inicio de la sintomatología.

Los tres síntomas más frecuentes de un resfriado son: goteo, congestión nasal (foto 10) y estornudos. Los adultos y los niños mayores generalmente no tienen fiebre o de tenerla ésta es mínima, mientras que los niños pequeños a menudo tienen fiebre de alrededor de 37,7º a 38,8ºC.

Los síntomas generalmente aparecen 2 ó 3 días después de haber adquirido el virus, aunque pueden aparecer a la semana. La irritación en la nariz y en la garganta es el primer signo característico, seguido en unas horas, de estornudos y secreción nasal acuosa.

De 1 a 3 días, las secreciones nasales se vuelven más espesas y algo amarillentas o verdosas. Esto es una fase normal del resfriado común y no es razón para tomar antibióticos, a menos que ésta dure de 10 a 14 días sin mejorar (en este caso puede que sea una sinusitis).

Dependiendo de cuál sea el virus implicado, también puede aparecer dolor de garganta, tos, mialgia, cefalea, goteo post-nasal o disminución del apetito. No obstante, los síntomas más destacados del resfriado se presentan en la nariz.

Los resfriados generalmente desaparecen por sí solos en aproximadamente 7 a 10 días, pudiendo persistir algún síntoma (como la tos) durante una semana más.

En caso de padecer un resfriado se recomienda descansar e ingerir líquidos en abundancia. Los antibióticos no se deben usar para tratar un resfriado común, ya que no ayudan y además pueden empeorarlo.

Los medicamentos antivíricos pueden aliviar totalmente el goteo nasal un día antes de lo usual (y pueden comenzar a aliviar los síntomas en un día). Sin embargo, no está claro si los beneficios de estos medicamentos superan los riesgos de su utilización.

Entre las complicaciones del resfriado se encuentran la bronquitis, neumonía, otitis, sinusitis y agudización del asma.

Se debe buscar asistencia médica si los síntomas empeoran o no mejoran después de 7 a 10 días o si se desarrolla una dificultad respiratoria.

Los resfriados se pueden prevenir (los niños tienen una media de 3 a 8 resfriados por año y obviamente es mejor tener 3 que tener 8). Las medidas que se han comprobado que reducen la exposición son:

- Cambio de guardería: asistir a una guardería de 6 niños o menos, reduce de forma significativa el contacto con estos virus.

- Lavado de manos: se recomienda en situaciones clave, como después de sonarse la nariz, cambiar pañales o ir al baño, antes de comer, de preparar alimentos, etc.

- Uso de desinfectantes de manos de acción rápida que como contienen alcohol inactivan a los virus inmediatamente; un pequeño "toque" con estos preparados acaba con el 99,99% de los virus sin necesidad del lavado de manos. Además no generan resistencias.

- Desinfección: limpiar las superficies de contacto común (como por ejemplo los grifos, manillas de las puertas, etc.) con un desinfectante de eficacia probada.

- Utilizar toallas de un solo uso en lugar de las toallas de tela (modificado de 4).

En la tabla 1 se muestran las características de ambos cuadros5.

Tabla 1 Características diferenciales entre el resfriado y la gripe

Característica

Resfriado

Gripe

Agente etiológico

>100 virus; el más común es rinovirus

3 especies de influenzavirus: virus influenza A, B y C

Lugar de la infección

Tracto respiratorio superior

Todo el tracto respiratorio

Comienzo de los síntomas

Gradual: 1-3 días

Repentino: en pocas horas

Fiebre, escalofríos

Rara, baja (<38°C)

Característica, alta (>38°C), dura de 2-4 días

Cefalea

Frecuente, generalmente ligera

Característica, más intensa

Dolorimiento general, dolores

Ligeros, si es que aparecen

Característicos, a menudo intensos y generalizados

Tos, malestar torácico

Ligera a moderada, con tos perruna

Común, puede ser grave

Dolor faríngeo

Común, generalmente moderado

A veces

Goteo, congestion nasal

Muy comunes, acompañados por estornudos

A veces

Fatiga, debilidad

Ligeras, si es que aparecen

Frecuentes, pueden ser intensas y durar 2-3 semanas

Agotamiento extremo

Nunca

Frecuente, generalmente en los primeros estadios de la enfermedad

Estación

Todo el año con picos en el invierno

La mayoría de los casos entre noviembre y febrero

Complicaciones

Sinusitis, otitis, agudización del sama

Neumonías, bronquitis

Profilaxis

Ninguna

Medidas higiénicas

Medidas higiénicas. Vacunación anual. Zanamavir u oseltamivir

Tratamiento

Sintomático

Oseltamivir o zanamavir dentro de las 24-48 horas después del comienzo de los síntomas

Utilidad de los antibióticos

Ninguna, a menos que aparezcan infecciones bacterianas secundarias

Ninguna, al menos que aparezcan infecciones bacterianas secundarias

(Based on 5)


El resfriado frente a la gripe en Pelham, 1, 2, 3

Como se ha mencionado dos personajes secundarios de la película tienen infecciones respiratorias agudas virales, el Sr Green y el alcalde.

El Sr Green presenta de forma evidente los síntomas y signos más frecuentes del resfriado. Al poco de irrumpir en la acción, mientras espera el tren, estornuda, de tal forma que se tiene que apretar el bigote postizo que lleva para volver a pegárselo (foto 11), a partir de este momento los estornudos serán una constante y en muchas ocasiones se cubrirá la nariz con un pañuelo. En alguna ocasión parece que tiene picor nasal y presenta goteo nasal, usa frecuentemente el pañuelo para cubrirse en ausencia de estornudos. Además, en alguna ocasión tose, se aprecia que tiene congestión nasal –usa un inhalador nasal– y facial. Su estado no pasa inadvertido ni para él mismo ni para la gente que está en contacto con él. En un momento de la película dice creo que voy a reventar mientras tose. Reconoce que está resfriado, y no diferencia, como es frecuente en la población, este cuadro y la gripe, de forma que en otra ocasión dice: debo de tener gripe. Fuera de las manifestaciones antedichas a lo largo de toda la película muestra un buen estado general. El Sr. Blue le dice que deje de estornudar. En 3 ocasiones al hacerlo el teniente Garber le responde ¡SALUD!, la primera cuando Garber pide más tiempo al Sr. Blue para realizar la entrega del dinero; la segunda cuando el Sr. Blue está dando las instrucciones de cómo entregarles el dinero; y la tercera, y definitiva, en la ya descrita visita que los tenientes Garber y Rico Patrone hacen al Sr. Green al final de la película, justo tras acabar de interrogarle y que le acarrea quedar al descubierto.

Joseph Sargent nos presenta la gripe del alcalde de Nueva York en cuatro secuencias. La primera, cuando recibe por teléfono la noticia del secuestro del vagón del metro. En ella aparece encamado y bajo los cuidados de una enfermera que le administra una medicación oral. Presenta tos seca. En la siguiente, mientras habla con su teniente de alcalde. Presenta rinorrea y se suena con un pañuelo de papel que en contra de toda lógica educativa y sanitaria tira al suelo (foto 9), hecho que se vuelve a repetir más tarde. En la tercera, que comienza bajando por unas escaleras para reunirse con las autoridades que ha convocado, aparece tosiendo y sonándose, estornuda una vez, su estado general parece ser malo, está débil y por la postura que adopta en el sillón se puede deducir que está febril y presenta cefalea. En la ultima secuencia, que comienza con la imagen de multitud de pañuelos usados en el suelo y con su enfermera poniéndole una inyección intramuscular en el glúteo, dice que está muy malo.

La inyección intramuscular parece indicar que le administran antibióticos (foto 12), algo que no debe ocurrir nunca en una gripe en la que no haya una complicación infecciosa bacteriana, lo que no es el caso. Lo que sí es correcto es la administración oral de fármacos sintomáticos, que es lo que traduce la primera secuencia comentada.

En ninguno de los dos casos se menciona que tengan fiebre. Tampoco que padezcan dolores musculares, faríngeos y/o de cabeza que son importantes en la gripe. En el caso del alcalde se puede intuir, como se ha mencionado, las mialgias y la cefalea.

Esta película refleja claramente la mayor gravedad de la gripe, pues mientras el alcalde debe permanecer encamado y su enfermera dice que no debe levantarse, el Sr Green pasa todo su padecimiento de pie.


Conclusión

Pelham, 1, 2, 3 es un buen documento cinematográfico sobre resfriado y gripe. Muestra ambos cuadros como infecciones respiratorias agudas, con síntomas similares, pero de diferente gravedad y todo enmarcado en el atractivo género policiaco.


Referencias

  1. 1.- García Sánchez E, García Sánchez J E. Infección y cine. [CD-ROM]. Salamanca: Ediciones Universidad de Salamanca; 2005.
  2. García Sánchez J E, García Sánchez E. La gripe en el cine. De la enfermedad aparentemente banal a la pandemia apocalíptica. Rev Med Cine [serie en internet]. 2006 [citado 10 abril 2006]; 2(1): 1-2: [2 p.] Disponible en: este artículo.
  3. Consejería de Sanidad. Gripe: información general. Junta de Castilla y León [citado 10 abril 2006]. Disponible en: este artículo
  4. Biblioteca Nacional de Medicina de EE.UU. y los Institutos Nacionales de la Salud. Resfriado común. Medline Plus [citado 11 abril 2006]. Disponible en: este artículo
  5. Roxas M, Jurenka J. Colds and influenza: a review of diagnosis and conventional, botanical, and nutritional considerations. Altern Med Rev. 2007;12(1):25-48.

Foto 1: los pasajeros de Pelham, 1, 2, 3

Foto 2: el teniente Garber con directivos del metro de Tokio

Foto 3: el Sr. Green abandona el metro

Foto 4: el estornudo delator

Foto 5: el violento Sr. Grey

Foto 6: el Sr. Blue espera el metro

Foto 7: el teniente Garber

Foto 8: el alcalde de Nueva York tiene gripe

Foto 9: lo que no hay que hacer para prevenir la transmisión de la gripe

Foto 10: el Sr. Green está resfriado (congestión y goteo nasal)

Foto 11: el Sr. Green se fija el bigote tras estornudar

Foto 12: la gripe no se trata con antibióticos

Cartel español que muestra una escena del secuestro