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Amar peligrosamente (2003) o el lado humanitario de la medicina

Patricia Maria Rabelo Annes

Facultad de Medicina. Universidad de Salamanca (España).

Correspondencia: Patricia Maria Rabelo Annes. Rua Coronel João Batista do Rêgo Barros, 21, Macaxeira. Recife - Pernambuco. Brasil. CEP: 52071-350

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Recibido el 23 de mayo de 2007; modificado el 3 de agosto de 2007; aceptado el 27 de agosto de 2007


Resumen:

Amar peligrosamente (2003) reflexiona sobre el lado humano de las personas y la voluntad de ayudar a los más necesitados, haciendo una especial referencia a la profesión médica. A la vez refleja las principales consecuencias de los conflictos armados sobre la salud de las poblaciones afectadas y las dificultades a las que se enfrentan quienes practican la ayuda humanitaria. Las frecuentes denuncias (como la de la película) no han cambiado la situación de penuria de los refugiados y desplazados internos, que sigue sin una solución definitiva a pesar de los esfuerzos de muchas partes, por lo que es fundamental actuar directamente sobre las causas, en lugar de intentar minimizar las terribles consecuencias generadas por los conflictos armados.

Palabras clave: medicina humanitaria, ayuda humanitaria, conflictos armados, refugiados.


Extraño y puro sentimiento es el sufrir:

Ficha técnica

Título: Amar Peligrosamente, Más allá de las fronteras (Argentina, Méjico)
Título original: Beyond borders
País: Estados Unidos y Alemania
Año: 2003
Director: Martin Campbell
Música: James Horner
Guión: Caspian Tredwell-Owen
Intérpretes: Angelina Jolie, Clive Owen, Teri Polo, Linus Roache, Noah Emmerich, Yorick van Wageningen, Timothy West, Kate Trotter, Jonathan Higgins, John Gausden, Isabelle Horler, Iain Lee, Keelan Anthony, John Bourgeois y Kalyane Tea.
Color: color
Duración: 127 minutos
Género: drama, romántico
Productoras: Mandalay Pictures, CP Medien, Camelot Pictures y MP Film Management UNLS Produktion GmbH and Co. KG
Sinopsis: Sarah Jordan es una americana que vive en la capital inglesa, casada con un rico británico. En un evento benéfico, un médico inglés voluntario en un campamento de refugiados en África, Nick Callahan, hace una protesta en contra de la indiferencia social ante el problema del hambre en aquel continente. Eso despierta en Sarah la voluntad de ayudar a los menos afortunados, lo que cambiará su vida para siempre. La historia termina de manera trágica, con la brutal muerte de Sarah, lo que demuestra la constante amenaza bajo la que viven miles de personas en zonas de conflictos armados.


A través de imágenes sobrecogedoras Martin Campbell muestra, en el transcurso de una historia romántica, la lucha contra el hambre y las situaciones de extrema pobreza en las que aún viven miles de personas en los campamentos de refugiados1 a consecuencia de conflictos armados fraticidas. Además, presenta las dificultades a las que se enfrenta la medicina en estas situaciones de emergencia, como son las grandes epidemias (cólera, sarampión, tifus y otras diarreas, tuberculosis, neumonías…), la malnutrición en sus formas más extremas y las consecuencias físicas del conflicto (amputaciones por minas unipersonales), en un ambiente con escasez de recursos materiales y humanos. Por fin, la película enfatiza la necesidad de ayudar a los demás, destacando el valioso trabajo de las organizaciones humanitarias no gubernamentales (ONGs).

Su participación en este drama romántico impulsó a Angelina Jolie a colaborar con ACNUR (Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados) en favor de los refugiados, lo que la llevó a ser nombrada embajadora de buena voluntad por esta organización en agosto de 20012.


La película

La gran difusión y la enorme atracción que ejerce sobre las masas hacen del cine un medio muy adecuado para la educación sanitaria. Sus principales ventajas son la posibilidad de presentar los hechos con gran sensación de realidad y la capacidad de ampliar imágenes normalmente no visibles para el ojo humano3.

Amar peligrosamente/Beyond Borders (2003) confirma la cita anterior al presentar de manera impactante a los ojos de los espectadores tres conflictos contemporáneos que han degradado y degradan la condición humana, los de Etiopía, Camboya y Chechenia. La película presenta y aborda temas delicados que derivan directamente de los mencionados conflictos armados, así retrata crudamente los campamentos de refugiados que existieron en el norte de África en los años 80, presenta la precariedad del sistema sanitario en el combate de las epidemias, la malnutrición y la carencia de agua, muestra el desvío de los alimentos provenientes de la ayuda humanitaria para fines militares, esboza la crueldad y corrupción de los grupos combatientes y plasma las dificultades que pueden tener las ONGs para mantener su independencia. De esa manera, transmite un mensaje de solidaridad ante situaciones de exclusión social, injusticia y pobreza, enfatizando el trabajo fundamental que ejercen en ese contexto la ayuda humanitaria y, especialmente, la medicina.

La película cuenta la historia de la estadounidense Sarah Jordan (Angelina Jolie), casada con el inglés Henry Bauford (Linus Roache), con quien comparte una cómoda vida en la capital británica. En el vigésimo aniversario de la organización “Ayuda Humanitaria Internacional”, el médico inglés Nick Callahan (Clive Owen), entonces voluntario en Etiopía, paraliza la fiesta acompañado de uno de los niños del campamento donde trabaja (foto 1), y hace un discurso resaltando la indiferencia con la que es tratado el tema del hambre en aquel continente, dado que mencionada institución le ha retirado sus aportaciones por motivos políticos. ¡Qué paradoja!, mientras unos se divierten y se atiborran de alimentos en fiestas para recoger fondos para los necesitados éstos se mueren de hambre y sed recluidos en campos de refugiados. Tras oír las palabras del médico, Sarah decide irse a África a ver de cerca la dura realidad que su cómoda vida hasta entonces desconocía.

Camino del campamento, en Etiopía, Sarah se topa con las sobrecogedoras imágenes de este ambiente de penuria y manifiesta la voluntad de ayudar a las personas que las conforman. La presencia de Sarah perturba a Nick (foto 2) aunque la trata con indiferencia, pero ella insiste en ayudar como pueda. El médico más tarde percibe la buena voluntad de la joven, que intenta salvar la vida a un niño con pocas posibilidades de supervivencia (foto 3), despertándole en él un sentimiento que antes desconocía. Pasan los días y Sarah regresa a Londres, pero su pensamiento sigue en el campamento y en su corazón crece cada día la pasión por aquel hombre completamente dedicado a su trabajo.

Tiempo después, manteniendo un matrimonio destrozado y trabajando para ACNUR, Sarah viaja a Camboya, en una misión de ayuda respondiendo a la petición de Elliot (Noah Emmerich) (foto 4), el mejor amigo de Nick y un importante miembro de su equipo de cooperantes.

Allí, amenazados constantemente por los grupos combatientes, Nick y Sarah se encuentran cada vez más unidos por el deseo común de ayudar a los demás y, tras el brutal asesinato de Elliot, por un amor que ya no pueden callar, a pesar de que había sido utilizada y engañada por ambos para facilitar el transporte de medicamentos que ocultaban un envío de armas. Nick no tarda en darse cuenta de que a su lado Sarah corre grandes riesgos y por este motivo decide que deben separarse.

Pasa el tiempo y Sarah, sin saber qué es de Nick, busca insistentemente noticias suyas hasta que descubre que el médico fue visto por última vez en Chechenia. Allí recibe información de que Nick fue secuestrado por las fuerzas rebeldes. Desesperada, Sarah pone en peligro su propia vida para salvarle al médico, lo que resulta en el fin trágico de esta dramática historia de amor que tuvo lugar de 1984 a 1995 (foto 5).

La pasión que une a los protagonistas, es decir, la voluntad de ayudar a la gente más necesitada es, también, lo que les separa. De una manera que conmueve, este drama romántico enseña la fuerza del lado humano de las personas, el sentimiento de solidaridad que se refleja de manera incondicional también en la profesión médica. En la película, el protagonista facilita el tráfico de armamentos para hacer llegar los suministros de ayuda a las víctimas. Ante las dificultades a las que se enfrenta constantemente junto con su equipo de cooperantes, dice que para curar personas es necesario saltar las reglas, y lo hace colaborando, aunque por una causa noble, con los conflictos armados. Entre tanto, el hecho de salvar vidas sacrificando otras tantas no es justificable.

El final trágico de esa historia deja claro que “el fin no justifica los medios”. La muerte de Sarah en medio de un conflicto armado, es una verdadera “ironía del destino” ante la actuación de Nick a favor del tráfico de armas.


Imágenes de Medicina Humanitaria

Ante situaciones de calamidad por conflictos bélicos internos los gobiernos son incapaces de ocuparse de sus ciudadanos, incluso hacen negocio con las miserias que los afligen como queda bien patente en la película. Las guerrillas que combaten a estos gobiernos corruptos, por encima de sus ideologías si es que las poseen, no tienen el menor prurito en robar los alimentos que necesita la población, “luchan por el pueblo y le roban su comida” (foto 6) e incluso en matar a sus conciudadanos sean o no sean de su línea ideológica.

Por otra parte los gobiernos de las naciones del primer mundo pasan de estos conflictos, a no ser que hieran sus intereses, e incluso los utilizan para hacer negocios vendiendo armas a los combatientes, hecho recogido así mismo por la película.

De esta forma las necesidades de alimentación y sanidad quedan en manos de las ONGs, organizaciones religiosas y sus misioneros y de algunas de las agencias de la ONU. En Amar peligrosamente están presentes la ONG de Nick y sus compañeros así como ACNUR, de la que la protagonista llega a ser su representante para gran Bretaña. Los recursos de las ONGs son escasos y en la cinta se muestran dos hechos relacionados con esta circunstancia, uno el que se retira una aportación por pensar que la ONG que la va a recibir es comunista y otro, aterrador, el que para poder conseguir alimentos y medicinas la ONG de Nick participa en el transporte o contrabando de armas.

La pobreza y la precariedad de recursos sanitarios y para la subsistencia en las poblaciones desplazadas o refugiadas por las guerras proporcionan un ambiente especialmente favorable a la aparición de grandes epidemias4 como reiteradamente muestra la cinta. Antes de la introducción de la ayuda humanitaria las enfermedades infecciosas ya producían muertes en estas zonas, los conflictos lo que hacen es favorecer su extensión. En ambos casos las enfermedades infecciosas son el resultado de unas instalaciones sanitarias inadecuadas o ausentes, de la carencia de agua por la pertinaz sequía, de la falta de higiene, de alojamientos insalubres, de una nutrición insuficiente…5. Todo eso se puede comprobar en la película en las escenas que retratan la llegada de Sarah al campamento de refugiados en Etiopía.

Como siempre la población más afectada es la infantil como se comprueba desde la llegada a Londres de Nick con un niño que había salvado de la miseria africana y que muere en un ambiente del primer mundo que le es aterrador.

Amar peligrosamente muestra escenas sobrecogedoras de malnutrición severa (PEM - Malnutrición Energético Proteínica) (foto 7) entre las poblaciones desplazadas y refugiadas por las guerras. Las formas más agudas se caracterizan por una rápida pérdida de peso (grasa y músculo) y afectan a todos los grupos de edad6. En los niños, “la PEM se asocia con un incremento de la mortandad” a causa de infecciones secundarias6; el sarampión es benigno en niños en condiciones nutricionales normales, mientras que es mortal en niños desnutridos7. El tratamiento de la PEM se basa en una alimentación reducida y de gran valor nutricional, además de una estrecha vigilancia (eso se refleja en la película en el momento en que Sarah cuida a un niño desnutrido utilizando “LT” (leche terapéutica), según orientación del médico, dándosela poco a poco con un dedo). Aunque se recomienda inmunizar a los niños contra el sarampión6, la eficacia de la inmunización se ve afectada por el estado nutricional, evitando sólo las infecciones por contacto5. El sarampión es particularmente peligroso en los niños que viven en estas situaciones. En la película hay una escena en la que niños son vacunados contra el sarampión en Camboya. En relación al riesgo de padecer esta enfermedad se recomienda comenzar la vacunación por los niños de menor edad y progresar cronológicamente hasta que se acabe, escasez de recursos sanitarios de nuevo.

El hambre la sed y las enfermedades infecciosas determinan enfermerías atiborradas de pacientes y una elevadísima mortalidad. Los cadáveres, las pilas de cadáveres, se entierran al anochecer para no impactar al resto de la población que sigue haciendo su vida.

La cortedad de recursos así mismo se refleja en la falta de anestesia en la intervención que Nick practica a la madre herida del desnutrido niño que alimenta Sarah, operación realizada en un ambiente y con unas condiciones sanitariamente deplorables. Esta escena además muestra que los médicos en estas circunstancias hacen de todo, no hay especialistas.

La escasez de agua constituye otro problema importante en estas situaciones, “zonas con elevada densidad poblacional y alto riesgo de contaminación fecal”, y “debe considerarse la primera prioridad en situaciones complejas de emergencia”, especialmente, cuando hay que “instalar, partiendo de cero, un sistema completamente nuevo de suministro de agua potable”. En ese contexto, es indispensable “la participación y la colaboración” de la víctimas, con el fin de agilizar la operación, eso se comprueba en las escenas que recogen la perforación de un pozo en el campo de refugiados en Etiopía (foto 8) y que por suerte da agua, cosa que no siempre ocurre. La asistencia sanitaria de las víctimas depende, directamente, del adecuado suministro de agua, por lo que se debe asegurar la protección de las fuentes, con el fin de evitar enfermedades relacionadas con el agua contaminada8.

En el caso del cólera, cabe recalcar su relación con las condiciones de vida poco higiénicas5, características del contexto de pobreza en el que viven las personas en los campamentos de refugiados aislados. En las epidemias, cualquier caso de diarrea debe ser considerado un síntoma potencial de cólera9. La gestión de la situación, al igual que el tratamiento médico, tiene extrema importancia durante un brote, o antes de su aparición5.

En ese contexto, el principal reto de la medicina humanitaria es el de proporcionar una asistencia sanitaria adecuada, utilizando eficazmente los recursos materiales y humanos disponibles. Para ello, es fundamental la normalización de la toma de decisiones médicas y del establecimiento de los tratamientos. Al contrario de la práctica clínica normal, en la que el paciente con el pronóstico más grave tiene prioridad de tratamiento, en las situaciones de emergencia, como en brotes epidémicos y en campamentos de refugiados, la selección de los pacientes con más posibilidades de supervivencia es lo habitual, debido al mayor número de vidas que pueden ser salvadas10, como se ve que practica el protagonista. Sin embargo, ese criterio no está inmune a cuestionamientos éticos.

Además, la poca disponibilidad de expertos exige la preparación de personal local, así que la asistencia sanitaria es proporcionada “con” la población en vez de “para” la población10. Eso puede ser visto de forma clara en la película, pues en varias escenas la población local colabora con el personal sanitario.

Por fin, ese ambiente exige de la práctica médica un componente esencial, muchas veces ausente, el llamado “humanitarismo”. La medicina humanitaria trata a la “persona enferma”, y no a la “enfermedad”, o sea, considera que la “persona enferma” está insertada en un ambiente social, político, económico, que influye sobre su salud, lo que debe ser considerado a la hora de proporcionarle una asistencia médico-sanitaria adecuada.


Consecuencias de los conflictos sobre la salud de la población civil

En la última década los conflictos se han convertido en un problema de salud pública como consecuencia de la consideración de la población civil como objetivo militar y del empleo de armas o tácticas militares que causan graves daños a la población, a las infraestructuras y al medio ambiente11. Una de las consecuencias más graves de los conflictos armados es el desplazamiento de poblaciones enteras, como en gran parte de la África Subsahariana, donde numerosos campamentos de refugiados abrigan cientos de miles de personas4. Martin Campbell lo describe de forma muy realista.

La gran cantidad de víctimas de los conflictos armados sobrecarga los sistemas de salud pública, disminuyendo su eficiencia. Además, los gastos con la militarización y el desvío y utilización de alimentos y provisiones médicas para fines militares son prácticas que siguen existiendo4. Eso también se puede ver en Amar peligrosamente.

Para que se tenga una idea, el Departamento para el Desarme de las Naciones Unidas ha estimado que los gastos militares actuales en todo el mundo ascienden a unos 1,9 millones de dólares por minuto mientras, en el mismo tiempo, mueren 30 niños por falta de alimento, vacunas u otros servicios simples12, lo que convierte la ayuda humanitaria en algo fundamental para la supervivencia de estas personas.

Además, la utilización de las minas en las zonas de conflictos bélicos aumenta las personas discapacitadas, sumándose a la violencia practicada por los grupos rebeldes, que ejercen un gran poder sobre las poblaciones aunque esté terminada la guerra4. Los efectos mutilantes de las minas los muestra la película en la estancia de los protagonistas en Camboya.


El papel de las organizaciones humanitarias

Amar peligrosamente hace un llamado a la sociedad sobre la situación de las poblaciones desplazadas y refugiadas de guerra, al tiempo que destaca la labor de aquellos que dedican la vida a la ayuda humanitaria, con énfasis en la medicina. La experiencia de las organizaciones humanitarias en las diversas situaciones de emergencia ha permitido un mejor conocimiento de las principales consecuencias sobre las víctimas y de sus carencias, mejorando la asistencia a las personas afectadas4.

A pesar de las constantes denuncias, incluso en el cine como se resalta en Amar peligrosamente, el problema de los refugiados de guerra y desplazados sigue sin una solución definitiva. Es el caso de Darfur, donde se desarrolla la mayor operación de ayuda humanitaria del mundo, compuesta por 14.000 trabajadores humanitarios. Según Gonzalo Istúriz, responsable de los proyectos de Cruz Roja Española en el Chad, región fronteriza de Sudán, lo más preocupante de todo es que son millones las personas que sobreviven sólo gracias a los esfuerzos de las organizaciones humanitarias, sobre todo porque la inseguridad es creciente; las mujeres no pueden andar unos kilómetros a buscar agua sin riesgo de sufrir algún ataque13.

Sin embargo, aunque el trabajo de las organizaciones humanitarias sea imprescindible para la supervivencia de las víctimas de los conflictos armados, desplazados, entre otros, es cierto que existen casos de corrupción en la práctica de la ayuda humanitaria. Eso es lo que también reclama el protagonista de la película, en la escena en que paraliza la fiesta de aniversario de “Ayuda Humanitaria Internacional”, al comienzo de la película. La verdad es que los conflictos armados y desplazamientos internos de poblaciones son fruto de los desajustes político-económicos en el mundo y los que más sufren las consecuencias de ello son las poblaciones de los países en vías de desarrollo. Desafortunadamente, las organizaciones humanitarias no están inmunes a la corrupción a la hora de ejercer su trabajo.

En general, la ayuda ante situaciones de emergencia suele basarse en “políticas diseñadas a partir de un impulso caritativo inspirado por la necesidad de una atención crítica y urgente”12.

Frente al concepto de medicina caritativa, aparece el concepto de provisión de salud integrado en otro más amplio denominado “acción humanitaria”. Este término engloba una serie de principios basados en la justicia y en el respeto de los derechos humanos, entre los que se encuentra el acceso a la salud14. Por lo tanto, la salud no puede ser tratada como una cuestión de caridad, sino de justicia. Además, es necesario actuar sobre las causas de los problemas, y no sobre sus consecuencias; en el caso específico de los desplazados y refugiados de guerra, actuar sobre las causas que generan los conflictos armados.


Referencias

  1. Amar Peligrosamente (Beyond borders). La butaca. Revista de cine online. 2003 [citado 18 febrero 2007]; [alrededor de 2 p.]. Disponible en: este enlace.
  2. ACNUR/UNHCR. La agencia de la ONU para los refugiados [página web en Internet]: Embajadores de buena voluntad del ACNUR; 2002-2006 [citado 20 febrero 2007]; [alrededor de 1 p.]. Disponible en: este enlace.
  3. Salleras Sanmartí L, Oromí Durich J, Canela Arqués R. Métodos y medios de educación sanitaria. En: Gálvez Vargas R, Sierra López A, Sáenz González MC, Gómez López LI, Fernández-Crehuet Navajas J, Salleras Samartí L, et al., editores. Piédrola Gil. Medicina Preventiva y Salud Pública. 10ª. ed. Barcelona: Masson; 2000. p. 233 – 241.
  4. Bolúmar Montrull F, Torres Cantero AM, Hernández Aguado I. La violencia como problema de salud pública. En: Gálvez Vargas R, Sierra López A, Sáenz González MC, Gómez López LI, Fernández-Crehuet Navajas J, Salleras Samartí L, et al., editores. Piédrola Gil. Medicina Preventiva y Salud Pública. 10ª. ed. Barcelona: Masson; 2000. p. 993-1001.
  5. Krumme BA. Control de enfermedades contagiosas en el contexto de la ayuda humanitaria. En Bunjes R, Gebler A, Krumme BA, Munz R, Guha-Sapir D, Ure BM, editores. Medicina, Salud Pública y Ayuda Humanitaria. Bilbao: Universidad de Deusto; 2000. p. 49-84.
  6. Guha-Sapir D. Malnutrición y distribución de alimentos. En Bunjes R, Gebler A, Krumme BA, Munz R, Guha-Sapir D, Ure BM, editores. Medicina, Salud Pública y Ayuda Humanitaria. Bilbao: Universidad de Deusto; 2000. p. 27-35.
  7. Colimom KM. Fundamentos de Epidemiología. Madrid: Ediciones Díaz de Santos, S. A; 1990.
  8. Munz R. Anexo 2: Agua e instalaciones de saneamiento en situaciones de emergencia. En Bunjes R, Gebler A, Krumme BA, Munz R, Guha-Sapir D, Ure BM, editores. Medicina, Salud Pública y Ayuda Humanitaria. Bilbao: Universidad de Deusto; 2000. p.155-170.
  9. Ure B M : Feldkrankenhaus für Cholerapatienten unter Katastrophenbedingungen: Leitfaden für Betrieb und Management.Herausgeber. Colonia: Komitee Cap Anamur - Deutsche Not-Ärzte; 1994
  10. Ure BM. Problemas específicos de asistencia sanitaria. En Bunjes R, Gebler A, Krumme BA, Munz R, Guha-Sapir D, Ure BM, editores. Medicina, Salud Pública y Ayuda Humanitaria. Bilbao: Universidad de Deusto; 2000. p.85-98.
  11. Ugalde, A, Richards P, Zwi, A. Health Consequences of War and Political Violence. En Kurtz. J editor. Encyclopedia of Violence, Peace and Conflict, vol. 2. San Diego: Academic Press; 1999. p. 103-121
  12. Guha-Sapir D. Generalidades. En Bunjes R, Gebler A, Krumme BA, Munz R, Guha-Sapir D, Ure BM, editores. Medicina, Salud Pública y Ayuda Humanitaria. Bilbao: Universidad de Deusto; 2000. p. 17-26.
  13. Sopranis I. Sudán, la mayor operación humanitaria. Cruz Roja | Revista Digital. [serie en Internet]. Abril 2007 [citado 18 febrero 2007] [alrededor de 2 p.]. Disponible en: este enlace
  14. Pérez Gómez MA. Medicina humanitaria: una cuestión de principios. Rev. Esp. Salud Pública. 2001; 75(3):183-186.

Foto 1: Nick Callahan en la fiesta

Foto 2: desnutrición extrema

Foto 3: Nick y Sarah se encuentran en el campo de refugiados

Foto 4: Elliot, el mejor amigo de Nick

Foto 5: el trágico adiós

Foto 6: luchan por el pueblo y le roban su comida

Foto 7: el buitre espera la muerte

Foto 8: buscando agua

Cartel español con Sarah y Nick