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Trilogía del desencanto: estudio del efecto del estrés laboral y psicosocial a través del cine

Francisco José Fernández Galindo

Centro de Salud Cartagena-Oeste. Cartagena. Murcia (España).

Correspondencia: Francisco José Fernández Galindo. C/Donantes de sangre s/n. 30203. Cartagena. Murcia (España).

e-mail: Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

Recibido el 20 de julio de 2008; aceptado el 6 de marzo de 2009


Resumen

Los trastornos derivados del estrés laboral y psicosocial son muy importantes en la actualidad. Se analiza la influencia del mundo laboral en la vida personal, familiar y en la psique a través de tres películas rodadas en distintas épocas, la norteamericana El compromiso (1969), la española Las verdes praderas (1979) y la canadiense La edad de la ignorancia (2007).

Palabras clave: estrés laboral, trastorno adaptativo psicosocial, adaptación.


Introducción

Los acontecimientos vitales estresantes son conceptualizados como hechos importantes de la vida que son recibidos como una amenaza y que requieren de un mayor esfuerzo de adaptación, son inesperados, no deseados e incontrolables. Muchos estudios han demostrado una significativa correlación entre la intensidad de la sintomatología y la cantidad de eventos vividos. Se ha señalado que la prevalencia total de estrés psicosocial alcanza el 36,5% y que la patología psiquiátrica en personas con estrés supera en un 26,2% al de la población sin él. Así mismo se ha relacionado la amenaza grave durante largo tiempo con trastornos depresivos y los eventos de pérdida con trastornos depresivos o de ansiedad1. Se ha señalado en un estudio epidemiológico realizado en Zaragoza que el porcentaje de trastornos de ansiedad, depresión o mixtos –entre los que estaban incluidos los trastornos adaptativos– superaba el 75% de la patología psiquiátrica atendida. Suponían el 20% de las consultas psiquiátricas de los equipos de salud mental y entre el 9,5 y el 13,5% de los trastornos psíquicos atendidos en Atención Primaria. En un estudio llevado a cabo en Oslo los problemas psicosociales estuvieron presentes en el 33% de las consultas por síntomas físicos y constituyeron entre el 3 y el 13% de los motivos de consulta siendo el más reconocible la conflictividad laboral2.

“Se ha demostrado que el acoso psicológico puede causar severas consecuencias sobre la salud de los trabajadores, e inciden en ellos de forma muy variada; a nivel individual, las víctimas presentan un amplio número de síntomas de estrés y elevados síntomas psicosomáticos así como enfermedades físicas y baja satisfacción laboral. En el ámbito organizacional, se ha comprobado que el acoso laboral (“Mobbing”) está asociado con altas tasas de absentismo, numerosos intentos de abandonar la organización y con la rotación laboral. Las amplias consecuencias resultantes del acoso psicológico han convertido este fenómeno en un tema de gran interés público y es considerado como una de las formas más severas de estrés psicosocial en el trabajo”3.

Datos de la Organización Internacional del Trabajo, OIT, indican que entre un 10 y un 15% de trabajadores sufre acoso laboral4. En España el 15% de los varones y el 22% de las mujeres refieren haber mantenido en los últimos tres meses una cantidad de trabajo excesiva que les ha hecho sentirse agobiados5. Las mujeres están expuestas a mayores conductas de acoso psicológico que los hombres. Los factores organizacionales son los que influyen en mayor medida en la aparición del acoso en los hombres y las competencias personales en casi la mitad de las mujeres3.

El trabajo y el acoso laboral no han sido lejanos al cine (tabla 1). Si en películas como Glengarry Glen Ross: Éxito a cualquier precio/ Glengarry Glen Ross (1992) de James Foley o en la reciente Bienvenido a Farewell-Gutmann (2008) de Xavi Puebla, se indaga el sistema capitalista-mercantilista y sin escrúpulos de las grandes empresas y corporaciones, en este artículo se analizan tres películas de corte más intimista donde se ve la influencia del mundo laboral en la vida personal, familiar y en la psique del ser humano, la contradicción entre el modelo de vida occidental y un visible desencanto a esta forma de vivir y la reacción del individuo occidental y capitalista frente al modelo de vida impuesto.

Se han elegido tres películas que de manera cronológica ofrecen una visión de la imposición del modelo laboral y de la vida capitalista primero en su cuna, Estados Unidos, [El compromiso/ The Arrangement (1969) de Elia Kazan], posteriormente en España, [Las verdes praderas (1979) de José Luis Garci], y finalmente en Canadá, [La edad de la ignorancia/ L'age des ténèbres (2007) de Denys Arcand]. En ellas hay que destacar varias similitudes en sus argumentos. Así el protagonista es un hombre de mediana edad, de clase acomodada, con una familia socialmente aceptable, un trabajo que le proporciona dinero pero no le estimula ni le agrada, de carácter monótono, y que repercute negativamente en su vida, determinando una acción para resolver esa crisis existencial que en las tres películas se va generando sutilmente. Los protagonistas optan por diversas soluciones, en dos de ellas el fuego entra como partícipe en el desenlace, como un símbolo de la destrucción y del sacrificio de un estilo de vida que no les satisface y en la otra se opta por el divorcio y el paro como solución a su vida ninguneada.


Algunas películas sobre cine y trabajo

  1. La huelga/Stachka (1925) de Sergei M. Eisenstein. URSS. Drama.
  2. Novecento (1976) de Bernardo Bertolucci. Italia. Drama histórico.
  3. Pelle el conquistador/ Pelle erobreren (1987) de Bille August. Dinamarca, género: drama.
  4. Glengarry Glen Ross (Éxito a cualquier precio)/ Glengarry Glen Ross (1992) de James Foley. EEUU. Drama.
  5. La camioneta/ The Van (1996) de Stephen Frears. Reino Unido. Comedia.
  6. En la puta calle (1997) de Enrique Gabriel. España. Drama.
  7. Recursos Humanos/ Ressources Humaine (1999) de Laurent Cantet. Francia. Drama.
  8. La cuadrilla/ The Navigators (2001) de Ken Loach. Reino Unido. Drama.
  9. El efecto Iguazu (2002) de Pere Joan Ventura. España. Drama.
  10. Alzados del suelo (2004) de Andrés Linares, España. Documental.
  11. La mano invisible (2004) de Isadora Guardia. España. Documental.
  12. La toma (The Take)/ The Take (2004) de Avi Lewis. Canadá-Argentina. Documental.
  13. Agua con sal (2005) de Pedro Pérez-Rosado. España. Drama.
  14. Veinte años no es nada (2005) de Joaquín Jordá. España. Drama.
  15. En tierra de hombres/ North Country (2005) de Niki Caro. EEUU. Drama.
  16. Working Class (La historia del último parado) (2005) de Xavier Berraondo. España. Drama.
  17. Bubble (2006) de Steven Soderbergh. EEUU. Drama.
  18. Apaga y vámonos/ Switch off (2005) de Manel Manyol. España. Documental.
  19. La muerte de un trabajador/ Workingman´s Death (2005) de Michael Glawogger. Austria y Alemania. Documental.
  20. Bienvenido a Farrewl-Gutmann (2008) de Savi Puebla. España. Drama.

1.- El compromiso

Ficha técnica

Título:El compromiso

Título original:The Arrangement

País:USA

Año:1969

Director:Elia Kazan

Música:David Amram

Fotografía:Robert Surtees

Montaje:Stefan Arnsten

Intérpretes:Kirk Douglas, Faye Dunaway, Deborah Kerr, Richard Boone, Hume Cronyn, Michael Higgins, Carol Eve Rossen, William Hansen, Harold Gould, Michael Murphy, John Randolph Jones, Anne Hegira, Charles Drake, E.J. André y Philip Bourneuf

Color: color

Duración: 125 minutos

Género:drama

Productoras:Athena Productions

Sinopsis: Un nuevo día comienza para los Anderson: Eddie se va a trabajar, dejando en casa a su mujer y a su hija, pero en la autopista intenta repentinamente suicidarse. Tras una estancia en el hospital, de vuelta a casa se encierra en un mutismo que sólo rompe para intentar reconstruir para su mujer lo que ha sido su último año de vida, en el que su éxito como ejecutivo de una empresa de publicidad y su relación con una secretaria de la agencia, Gwen, no han hecho más que poner en evidencia la falsedad de su vida. A partir de entonces Eddie intenta retomar las riendas de su vida, volviendo sin éxito a la agencia, recuperando su relación con Gwen y asistiendo a su padre moribundo frente a la oposición de su propia familia. En medio de esta crisis personal, recapitula sobre todo lo que ha sido su vida hasta entonces y tiene que hacer frente al intento de su esposa de recluirlo en un hospital psiquiátrico, de donde lo rescatará Gwen.

http://spanish.imdb.com/title/tt0064041

El compromiso narra la historia de Eddie Anderson (Kirk Douglas), un ejecutivo de publicidad de Los Ángeles, de mediana edad y origen griego (se llama realmente Evangelos Arness). Dispone de todas las comodidades y bienes que podrían hacer feliz a cualquiera: un trabajo exitoso, importantes ingresos, ha terminado una campaña de publicidad de una marca de tabaco, una casa imponente en un área residencial de las afueras de Los Ángeles, perfectamente equipada y con sirvientes, varios coches y entre ellos un deportivo descapotable, una mujer atractiva y guapa, Florence (Deborah Kerr), una hija modélica que ha terminado el instituto y que va a empezar la universidad (foto 1) e incluso un romance con una secretaria... Todo aparentemente es perfecto pero, hay algo que no encaja en el interior de su mente: un desencanto profundo y subterráneo por su acelerado ritmo de vida y un hastío por la forma en que vive. Una mañana aparentemente normal después de desayunar en el jardín de su mansión, mientras va de camino a la oficina en su descapotable, ante el repetición machacona en la radio del anuncio que ha realizado para la marca de tabaco “Zephir” sufre una crisis nerviosa e intenta suicidarse estrellándose con un camión (foto 2). Sobrevive levemente herido y aparentemente sin capacidad para hablar.

Esta crisis de ansiedad es el resultado de un doble conflicto, profesional y personal. Su trabajo de publicista, a pesar del éxito y de los ingresos que le proporciona, no le satisface. En la universidad había escrito poesía y deseaba dedicarse a la literatura. En el ámbito personal, y en el contexto de una crisis de la mediana edad, vive con una esposa, con la que lleva muchos años casado, a la que ya no ama, mientras que siente amor y pasión por su última amante, la joven e independiente Gwen (Faye Dunaway), mujer que le inspira y le hace reaccionar de su estupor por su sinceridad, a veces dolorosa (foto 3). Es un mujeriego empedernido y ha mantenido en secreto durante meses este romance. A raíz del intento de suicidio y por el rechazo que le muestra, su mujer sospecha el “affair” que posteriormente confirma al encontrar unas fotos de su marido con su amante, ambos desnudos. Tras el accidente, Eddie no habla. A pesar de su total recuperación física se mantiene en un mutismo absoluto rememorando una y otra vez en forma de ilusiones los momentos compartidos con Gwen, mezclando la realidad de la fémina con la fantasía de la mujer amada. Es visitado por sus familiares y sus jefes, que desean que se reincorpore al trabajo, pero sólo sale de su mutismo para decir que ya no va a trabajar, que no va a continuar con su vida anterior. Esto desencadena una crisis familiar y de pareja –su esposa no esta dispuesta a cambiar de estatus o estilo de vida– y laboral –su empresa no quiere perderle en medio de una importante y costosa campaña de publicidad–.

Eddie sufre una segunda crisis cuando su padre ingresa en el hospital. Al visitarlo se enfrentan en su mente dos modelos de vida el de su progenitor deseoso de éxito y de dinero y el suyo, el de un escritor frustrado. Su padre fue un comerciante de alfombras venido a menos, autoritario y hosco con su familia, que le admira no por su trabajo sino por sus ingresos. Además, rememora el conflicto que tuvieron cuando deseó que siguiera con el negocio de las alfombras. Su padre no quiere pasar sus últimos días en la clínica y le ayuda a abandonarla y a llegar a la casa familiar. Eddie se reencuentra con su amante Gwen (foto 4) y le ruega que vuelvan a estar juntos cuando se entera que va a ser padre. Esto desata una nueva crisis familiar entre Eddie su mujer y su cuñada. Estas desean llevar a su padre a una residencia cosa que acaban consiguiendo. Eddie prende fuego a su casa como una catarsis de ira para romper con el modelo capitalista de su padre, y para romper, de manera simbólica, con un pasado que quiere dejar atrás.

La escena final reúne a todos los personajes en torno al entierro del padre de Eddie. En ella se reflejan los distintos modelos de vida. Florence tras el divorcio y habiéndose quedado con la mayoría de bienes gananciales, se casa con el abogado de la familia, su hermano y su cuñada se distancian de él, rechazando su comportamiento y Eddie prosigue su relación inestable y tormentosa con Gwen, en la que el futuro no está predeterminado, pero que precisamente por ello le estimula e inspira en su cambio de vida (foto 5).

Las manifestaciones de Eddie se encuadran dentro de los trastornos adaptativos, en el subtipo de trastornos adaptativos por causa social, en parte por el trabajo, en parte por la familia. Los trastornos adaptativos tienen una serie de criterios diagnósticos según la clasificación CIE-10 de enfermedades psiquiátricas2:

  1. La aparición de síntomas emocionales o del comportamiento en respuesta a un estresante identificable tiene lugar dentro de los 3 meses siguientes a la presencia del estresante, en la película el conflicto con su trabajo como publicista y su relación adúltera con Gwen.
  2. Estos síntomas o comportamientos se expresan, clínicamente del siguiente modo:
    1. Malestar mayor de lo esperable en respuesta al estresante.
    2. Deterioro significativo de la actividad social o laboral. En la película se refleja en el enclaustramiento en la casa y en la negativa de Eddie a volver a trabajar.
  3. La alteración relacionada con el estrés no cumple los criterios para otro trastorno específico y no constituye una simple exacerbación de un trastorno preexistente. Eddie aparentemente no padecía de nada antes del accidente.
  4. Los síntomas no responden a una reacción de duelo.
  5. Una vez ha cesado el estresante (o sus consecuencias), los síntomas no persisten más de 6 meses.

Hay que especificar si el trastorno es agudo, si la alteración dura menos de 6 meses, o crónico, si la alteración dura 6 meses o más.

Los trastornos adaptativos son codificados según el subtipo, que se selecciona de acuerdo con los síntomas predominantes (foto 6). El estresante específico puede señalarse en el Eje IV2, en el caso de la película, la clínica de Eddie estaría encuadrada en el diagnóstico F43.25, pues se da una alteración del ánimo, y del comportamiento: provoca un accidente de tráfico, rodea con su avioneta el edificio de la empresa publicitaria, huye en la casa familiar y posteriormente baja al sótano, y se encuentra con las alfombras y los papeles de la empresa de venta de alfombras de su padre, tiene una nueva crisis nerviosa y quema el sótano y por ende la casa de su padre.

F43.20 Con estado de ánimo depresivo [309.0]

F43.28 Con ansiedad [309.24]

F43.22 Mixto, con ansiedad y estado de ánimo depresivo [309.28]

F43.24 Con trastorno de comportamiento [309.3]

F43.25 Con alteración mixta de las emociones y el comportamiento [309.4]

F43.9 No especificado [309.9]

Una forma de normalizar y contabilizar el grado de estrés psicosocial existente es el uso de la “Escala de Estrés Psicosocial de Colmes y Rahe” (Social Readjustment Rating Scale)6, donde se calcula el nivel de estrés a los cuales ha estado sometido en los últimos 12 meses, si superan los 250 puntos es conveniente que tomen cartas en el asunto. En el caso de Eddie, la puntuación según la escala de Colmes y Rahe es de 327 (separación o divorcio + pérdida de trabajo + enfermedad de su padre + cambio brusco de las finanzas familiares + cambio en el tipo de actividad laboral + relación con Gwen + accidente de tráfico + cambio en las costumbres personales), que supera claramente los 250 puntos de límite a partir del cual se puede dar el trastorno (tabla 2).

Tabla 2: Escala de estrés psicosocial de Colmes y Rahe (Modificada)7.

1 Muerte del cónyuge 100
2 Separación o divorcio 70
3 Proceso judicial o problemas legales graves pudiendo terminar en encarcelamiento 68
4 Muerte de un familiar cercano 65
5 Enfermedad o accidente que requiere guardar cama 55
6 Contraer matrimonio 50
7 Quedarse sin trabajo 47
8 Retiro laboral 45
9 Reconciliación con el cónyuge 45
10 Enfermedad de un miembro de la familia o mejoría marcada de una enfermedad crónica en un miembro de la familia 44
11 Rotura de un noviazgo o relación similar 42
12 Embarazo 40
13 Incorporación de un nuevo miembro a la familia 39
14 Muerte de un amigo 38
15 Cambio brusco de las finanzas familiares (en más o en menos) 38
16 Reajuste en la empresa o conflictividad laboral en la empresa en que trabaja 38
17 Cambio en el tipo de actividad laboral 38
18 Empréstito o hipoteca de más de seis mil euros 38
19 La esposa se queda embarazada 35
20 Cambio radical (en más o en menos) en el número de disputas familiares 35
21 Enamorarse o iniciar una nueva amistad íntima y profunda 34
22 El marido o la esposa pierde su empleo 33
23 Mudanza 32
24 Cambio de lugar de trabajo 31
25 Accidente o situación de violencia física 30
26 Un miembro de la familia deja de vivir en la casa familiar 30
27 La esposa comienza a dejar de trabajar fuera de casa 29
28 Peleas o desacuerdos con vecinos o familiares no residentes en la casa familiar (o desaparición de un estado de conflictividad habitual) 28
29 Éxito personal de gran envergadura 28
30 Exámenes 27
31 Promoción en el trabajo 27
32 Peleas o desacuerdos con colegas y compañeros de trabajo (o desaparición de un estado de conflictividad habitual) 26
33 Reformas en la casa (importantes) 25
34 Deterioro notable de la vivienda o del vecindario 25
35 Cambio en las costumbres personales (de salir, vestir, de estilo de vida, etc.) 24
36 Cambio importante en las horas o condiciones de trabajo 23
37 Cambio en las opiniones religiosas 22
38 Cambio en las opiniones políticas 22
39 Modificaciones en la vida social (en más o en menos) aparte de los posibles cambios en las costumbres o hábitos personales 20
40 Cambio en la manera o duración del sueño 18
41 Cambio en la frecuencia de reuniones familiares 17
42 Cambio en las costumbres alimenticias o apetito 16
43 Vacaciones fuera de casa 15
44 Fiestas de Navidad y Reyes o su equivalente 13
45 Problemas legales menores (incluyendo sanciones de tráfico) 11

Eddie sufre el síndrome del trabajador quemado, está agotado profesionalmente por la dura campaña publicitaria del tabaco Zephir que ha realizado, con la que personalmente no está de acuerdo, y porque siente que las expectativas económicas de su empresa están puestas en él. Además en él confluyen factores de personalidad –es competitiva influenciada por la vena comercial de su padre, pero asentando en un alma de artista insatisfecho– y factores ambientales –una familia y mujer modélica, a la que ya no ama, y una vida con lujos y comodidades que no le satisface–. El protagonista en una primera fase tiene un trastorno depresivo, al principio prima la anergia, no presenta humor depresivo, pero sí una falta de ilusión y motivación y agotamiento físico y mental que no desaparecen con el descanso, así presenta pelo encanecido, apatía, mutismo, aspecto desaliñado, insomnio, discusiones con su esposa, etc. Posteriormente presenta una reacción neurótica, rumia constantemente sus problemas (los laborales y personales, el conflicto con su mujer y el deseo por Gwen que se le aparece en una especie de ilusión autolimitada), y los lleva a todas partes, por lo que nunca desconecta. Su antigua vida giraba alrededor del trabajo, reuniones constantes y prolongadas eran las excusas para su romance con Gwen, provocándole una profunda insatisfacción. Por ello aparece entonces un bajo rendimiento, desinterés, falta de iniciativa, pérdida de ilusiones por promocionarse y desmotivación. Eddie tiene un trabajo creativo, pero muy mediatizado por los rendimientos económicos (hace un intento de retomar el trabajo pero le abruman con las estadísticas y los datos económicos del tabaco “Zephir”) convirtiéndose en alienante, aunque hasta su crisis nerviosa satisfizo sus expectativas. Entre las manifestaciones que desarrolla se observan irritabilidad, agresividad (tienen continuas peleas con Florence y Gwen) (foto 7), labilidad emocional, inhibición del deseo sexual, alteraciones gastrointestinales, insomnio (muchas de las trifulcas y los pensamientos recurrentes le ocurren de noche), cefaleas, consumo y abuso de alcohol y otras drogas y agotamiento.

Según el tipo de estrés que genere la ocupación laboral, se establece una clasificación de los trabajadores quemados. En el caso del protagonista se da el estrés de la competitividad, propio de empresarios y directivos (por ser directivo de la empresa de publicidad), el de la creatividad, propio de escritores, artistas e investigadores (por ser publicista y estar en el proyecto del tabaco Zephir) y el relacional, propio de profesores, funcionarios y vendedores (por estar en contacto directo con los clientes y directivos de su empresa). Otros trastornos “estresores” son los de la responsabilidad (médicos, enfermeras, controladores aéreos), prisa (periodistas), expectativa (servidores del orden), miedo (trabajadores de alto riesgo, fuerzas del orden), aburrimiento (trabajos parcelarios, mecánicos, rutinarios y monótonos) y soledad (amas de casa)8. El tipo de personalidad de Eddie influye en el desarrollo del trastorno adaptativo por su alto nivel de perfeccionismo, se observa en su indumentaria, alto grado de autoexigencia, idealismo y gran tendencia a implicarse en el trabajo.

La película y la novela enla que está basada son de Elia Kazan y en ellas se observa una clara inspiración autobiográfica. El protagonista es de origen griego, Elia Kazan, nació en el seno de una familia de la minoría griega de Estambul. El padre de Eddie es un antiguo comerciante de alfombras venido a menos, el de Kazan emigro a América y comerció con alfombras arruinándose en el Crack del 29. El protagonista tiene éxito profesional, Elia Kazan ganó el primer oscar con La barrera Invisible/ Gentleman's Agreement en 1947, fue nominado en 1951 por Un tranvía llamado deseo/ A Streetcar Named Desire, y ganó el segundo por La Ley del silencio/ On the Waterfront en 1954), pero no está satisfecho con su vida. Recibió el menosprecio de la comunidad cinematográfica por su presunta relación con actores y gente de la farándula afines al partido comunista y así declaró dos veces ante Comité de Actividades Antiamericanas. Posteriormente intentó redimirse explicando los comportamientos del partido comunista disfrazándolo de hampa mafiosa en La ley del silencio/ On the Waterfront (1954). Como su protagonista, Elia Kazan rompió, en su caso involuntariamente, con su antigua relación al enviudar de su mujer Molly Day Tacher en 1963, casándose 4 años después con la actriz y directora Bárbara Loden, mucho más joven que él. Como Eddie Anderson dejó atrás su antigua y exitosa vida, su siguiente film Los visitantes/ The visitors (1972) fue la primera película que realizó fuera de la industria de Hollywood y supuso un fracaso y es una película menor de su filmografía.

Desde un punto de vista estilístico y puramente cinematográfico El compromiso es una obra de su tiempo. Usa muchos planos cortos sucesivos, mezcla imagen real con dibujos animados (recuérdese cuando Eddie imagina rescatar a Gwen de los brazos de uno de sus amantes, y lucha con él como lo hace Batman en las series televisivas), hay flash backs sobre la relación de Gwen y Eddie, desnudos parciales de ambos, e incluso uno de Florence, velado por las cortinas, al desnudarse en un intento de atraer de nuevo a su marido. El film tiene una escenografía claramente teatral. Hay pocos escenarios, interiores del hospital, de la mansión y de la casa familiar. Confronta de manera ficticia tres “Eddies” el estudiante que lucha para ser escritor con el apoyo de la madre y el rechazo del padre, el ejecutivo, con sus preocupaciones mundanas, y el final que busca una respuesta a sus problemas, este recurso se usó en Fresas salvajes/ Smultronstället (1957) de Igmar Bergman.


2.- Las verdes praderas

Ficha técnica

Título:Las verdes praderas

Título original:Las verdes praderas

País:España

Año:1979

Director:José Luis Garci

Música:Ludwig Van Beethoven

Fotografía:Fernando Arribas

Montaje:Miguel González Sinde

Guión:José Luis Garci y José María González Sinde

Intérpretes: Alfredo Landa, María Casanova, María Casanova, Carlos Larrañaga, Ángel Picazo, Irene Gutiérrez Caba, Pedro Díez del Corral, Cecilia Roth, Enrique Vivó, Jesús Enguita, Norma Aleandro, David Sinde, Elvira Sánchez, José Luis Merino, Pedro Burmester, Mario Siles, Joe Camroy y Antonio Passy.

Color: color

Duración: 100 minutos

Género:drama, comedia

Productoras: José Luis Tafur P.C.

Sinopsis: En la empresa en la que es ejecutivo, José está creando un nuevo spot publicitario que resulta a todas luces un éxito, gracias al talento espontáneo del hombre del pueblo que da con la frase exacta, un talento que José posee.

http://spanish.imdb.com/title/tt0080090

José Rebolledo (Alfredo Landa) tiene un buen trabajo en “La confianza” una compañía de seguros y su mujer, Conchi (María Casanova), lo ama sinceramente (foto 8). Pueden permitirse algunos caprichos y han adquirido un chalet en la sierra de Madrid donde pasan los fines de semana en compañía de familia y amigos, haciendo deporte y barbacoas. Sin embargo, esta aparente felicidad esconde una sensación de profunda frustración por el estilo de vida escogido. José no termina de encontrar su lugar en ese escenario de comodidad y aburguesamiento y decide romper con ello.

Las verdes praderas es la sexta película de José Luis Garci, que cerró su producción en la década de los setenta del siglo XX tras Mi Marilyn (1975), Al fútbol (1975), Tiempo de gente acobardada(1976), Asignatura pendiente (1977) y Solos en la madrugada (1978). Es, además, la tercera colaboración entre Garci y Sinde y primera entre el director y el dúo de actores Landa-Casanova. En esta cinta se trata de analizar el crecimiento de la clase media durante la transición y el desarrollo del consumismo feroz tal como lo conocemos actualmente.

En el personaje interpretado por Alfredo Landa se observan los primeros síntomas del quemado en el trabajo y, especialmente, un trastorno de ansiedad social ante la adquisición progresiva de propiedades y de relaciones sociales, –algunas no deseadas, como los partidos de fútbol con compañeros de la empresa, o las barbacoas con los vecinos–, que le van aprisionando en un círculo socio-familiar cada vez más estrecho. En el personaje de Eddie Anderson de El compromiso, el trastorno de ansiedad social se produce tras años de vivir en la mayor de las comodidades y en las mejores propiedades mundanas, y ese modelo de capital-propiedad-satisfacción se instala en la España de finales de los años 70 manteniéndose hasta nuestros días (el futuro ahora es muy incierto), y que analiza la película de Garci certeramente.

Volviendo a la trama, la preocupación de José va corroyendo su alma y su mente y determina el desenlace, que ocurre durante un fin de semana en el que la familia se marcha al chalet de la sierra, (está filmado en la urbanización “Las Praderas” de Cerceda en Madrid). No puede suponer que mil intromisiones y otros tantos problemas (con su mujer, su jefe, su suegra, su futuro cuñado) harán que la paz se vaya esfumando gradualmente, evolucionando hacia un ambiente un tanto violento. Cuando acaba el fin de semana y la familia emprende el regreso a Madrid vuelve y prende fuego al chalet (foto 9). Sólo entonces regresa feliz al coche con su mujer e hijos, dispuestos todos a iniciar una nueva forma de vida. El fuego tiene en esta película un elemento ritual, por el cual a través de la destrucción de la casa Rebolledo quiere librarse de una rutina que le atenaza y evitar que termine un día muriendo amargado e infeliz como un amigo y compañero de trabajo del que le ha hablado a su mujer esa misma tarde mientras paseaban por el pinar, tras comprobar que todo aquello por lo que habían luchado desde su juventud no era más que un espejismo. José en el pinar se sincera a su mujer y le confiesa en un monólogo memorable que esta hastiado de su trabajo pero sobre todo de esa manera de vida, mediatizada por las propiedades, que le dan confortabilidad pero que le atan físicamente, como el chalet, las reuniones sociales los fines de semana, y se da cuenta que eso no es lo que esperaba de la vida y que eso no es lo que desea para el futuro a sus 43 años.

El acto de quemar el chalet es un símbolo de “ruptura” con el pasado y de “renacimiento”, desde la nada. Este elemento simbólico también es usado en El compromiso cuando Eddie se refugia en casa de sus padres y quema los documentos mercantiles de la ruinosa empresa de alfombras de su progenitor, y el fuego posteriormente se extiende destruyendo la casa paterna donde vivió sus primeros años de vida Eddie. (foto 10). Es un rito de destrucción de una forma de vida que no desea continuar, un acto de rebeldía ante un padre que no le permitía desarrollar sus inquietudes artísticas como escritor, como una forma de romper con el pasado.


3.- La edad de la ignorancia

Ficha técnica

Título:La edad de la ignorancia

Título original:L'age des ténèbres

País:Canadá

Año:2007

Director:Denys Arcand

Música: Philippe Miller

Fotografía:Guy Dufaux

Montaje:Isabelle Dedieu

Guión:Denys Arcand

Color: color

Duración: 104 minutos

Género:comedia

Productoras:Cinémaginaire Inc. y Mon Voisin Productions

Sinopsis: En sus sueños, Jean-Marc (Marc Labrèche) es un caballero con una brillante armadura, una estrella del escenario y de la pantalla, y un novelista de éxito que tiene a las mujeres rendidas a sus pies. En la realidad, es un don nadie, un chupatintas, un marido insignificante, un padre fracasado que fuma a escondidas. Pero Jean-Marc consigue resistir sin caer en la tentación de su mundo de sueños y decide darse otra oportunidad en el mundo real.

http://spanish.imdb.com/title/tt0819953

Esta película analiza con agudeza, en ocasiones brillantez, los sinsentidos y contradicciones del modelo de vida occidental, la familia desestructurada actual, el trabajo alienante y deshumanizador del protagonista, el modelo capitalista y el declive del sistema capitalista impuesto por el “Imperio americano” y que en el film compara con el declive del modelo feudal medieval. Dirigida por el cineasta canadiense Denys Arcand sobre guión propio cierra la trilogía que inició con El declive del imperio americano/ Le déclin de l'empire américain (1986) y continuó con Las invasiones bárbaras/ Les invasions barbares (2003)

Denys Arcand hace este análisis a través del personaje de Jean-Marc Leblanc que Marc Labrèche, un actor cómico con importante producción, interpreta fantásticamente. Jean-Marc es un hombre mediocre en general y en todos los aspectos de su vida.

En primer lugar, Leblanc trabaja como funcionario del “Departamento de Defensa del Ciudadano”, del Gobierno de Québec (foto 11), una institución estatal “orwelliana”, invadida por la corrección política. En el edificio donde está radicado hay una auténtica persecución de los fumadores por parte del personal de seguridad. La defensa de lo “políticamente correcto” se ejemplariza en la película en un incidente, el provocado por Jean-Marc al decir que su compañero de trabajo afro-americano “trabajaba como un negro”, por el que se le abre un expediente sancionador. La cinta representa muy bien la burocracia que dificulta las reclamaciones del ciudadano en un departamento que se supone lo “ayuda”. Estas oficinas quebequenses están ubicadas provisionalmente en un el estadio de fútbol. Son un laberinto de pasillos y oficinas que administra el vigilante de seguridad. En ellas el funcionario Leblanc reclama un sinfín de documentos a los sufridos contribuyentes que buscan alguna ayuda social ante problemas personales.

Arcand pretende mostrar la exacerbación de las derivas totalitarias de los estados occidentales, sobre todo de los asentados en América del norte, y la actitud de unas empresas que oscila entre el paternalismo y la burocratización fascista o kafkiana (generando miedo y más miedo, codiciando seguridad y más seguridad). Jean Marc escucha las reclamaciones de los ciudadanos de manera fría, sin implicaciones morales, e intenta aclararles algo el modo de resolverlos, pero otras veces se evade a su mundo imaginario donde es verdaderamente él mismo. Tiene un buen círculo de compañeros, pero su jefa está continuamente reprendiéndole por sus retrasos. Vive en una zona residencial de las afueras de la ciudad, para llegar al trabajo debe conducir 20 minutos, luego tomar un tren en un trayecto de 45 minutos y por último un metro durante 20 minutos más y esto todos los días. Para colmo las casas de su urbanización son pequeños castillos y sirven para aislar a los vecinos entre ellos.

En segundo lugar, Leblanc no tiene una posición social destacada desde el punto de vista personal sólo es un funcionario del gobierno estatal. En contraposición su mujer es una exitosa agente inmobiliaria que se pasa toda la película hablando por teléfono con sus clientes o con su jefe, del que es amante ocasional. La relación con su esposa es nula, esta no le escucha ni tiene relaciones con él por sus múltiples tareas. Sus hijas le ignoran porque están entretenidas con videoconsolas o aparatos de música, y solo desean objetos materiales o satisfacer sus necesidades personales (foto 12). Para colmo su madre agoniza en una residencia. En esta subtrama Arcand vuelve a hacer énfasis en el “encarnizamiento terapéutico” como en el anterior film Las invasiones bárbaras al mostrar sucintamente el deseo de Jean Marc de que su madre no sufra más mediante una eutanasia activa o pasiva.

En tercer lugar este vacío emocional lleva a Leblanc a escapar de la rutina a través de sus sueños. Imagina que es un valiente caballero, el amante de una estrella mediática o un escritor de éxito con bellas mujeres a su alrededor. En su mundo fantástico es realmente él mismo, pues a través de tres personajes femeninos satisface sus deseos sexuales, afectivos y emocionales. Hay tres amantes, la actriz triunfadora que representa la belleza estética, el glamour y el éxito, la periodista ninfomanía y exhibicionista que satisface sus deseos y la compañera de trabajo que cumple más su deseo de dominación. Cuando le abruma el hastío se refugia en su mundo onírico del que difícilmente quiere salir. Es un medio de evasión de sus problemas a los que no quiere enfrentarse por la inercia de su apatía vital. Ante la imposibilidad de vivir el presente, la realidad, desarrolla la necesidad de una huida pueril al mundo de la fantasía. Leblanc nada tiene en su vida cotidiana, detesta a su mujer, odia su trabajo, es ignorado por sus hijas…, y la posibilidad de fantasear con la fama que no posee, el sexo que no realiza, y el afecto y la escucha lo mantienen activo y vivo.

En cuarto lugar, el progresivo deterioro de la enfermedad de su madre merma su ánimo (foto 13). Esto y la infidelidad de su mujer determinan el intento de solución de su estado de apatía laboral, social y personal. Deja su puesto de funcionario acomodado pero aburrido, se separa de su mujer y se muda a la pequeña casa de madera de su madre. Todo ello es un reflejo de la nostalgia que padece en su deseo de vuelta a “lo auténtico” frente a tanto simulacro. Es una vuelta a los orígenes, a la casa de la madre frente al mar, al trabajo manual que se realiza de manera sencilla y a la vida pausada y tranquila de la producción artesanal.

Por último en un gesto de madurez, abandona a sus amantes imaginarias para poder enfrentarse a su vida realmente y en soledad.

Hay un interludio en la película, cuando Jean-Marc se separa de su mujer, donde intenta rehacer su vida mediante los códigos capitalistas-consumistas, y conoce en una “reunión de citas rápidas” con múltiples mujeres, (a cual más interesada en su estatus económico y personal), a una mujer obsesionada con el mundo medieval y que le lleva a vestirse acorde a esa obsesión y a asistir a una reunión campestre de aficionados al tema, luchando en un combate desigual por la mano de la dama. Este segmento pretende simbolizar el mundo de fantasía evasiva de Jean-Marc y la progresiva “medievalización” de occidente, cruzadas y cruzados, murallas mentales y reales por doquier, inaccesibilidad del goce...

Consideraciones finales

Es difícil analizar la problemática social del “Mobbing”, en nuestro entorno, el maltrato psicológico deja indefensas a las víctimas por el desconocimiento y la falta de estudios científicos que aún existe en la sociedad sobre los riesgos psicosociales de este tipo de acoso. Los cambios sociales producidos en el ámbito laboral, (mayor disponibilidad horaria), y extralaboral, (incorporación de la mujer al trabajo, aumento del número de divorcios, dificultad para conciliación vida familiar-laboral), han hecho del estrés un problema social y de salud pública5.

“Se trata de un fenómeno complejo, que contiene factores psicológicos, sociales, éticos, y jurídicos. Que también puede desencadenarse cuando el trabajador no permite ser manipulado por uno o varios miembros del grupo”4.

“En la mayoría de los casos el acoso afecta a trabajadores brillantes, bien valorados, cumplidos y participativos; personas activas y con gran personalidad, a las que se intenta presentar como poco inteligentes, holgazanes o conflictivos”4. Existe una relación significativa entre haber sufrido el efecto de algún acontecimiento de la vida estresante y la patología mental, y el riesgo de padecer alguna patología mental aumenta al aumentar la intensidad del factor estresante1. Los pacientes portadores de alexitimia, personalidad tipo A y niveles de estrés psicosocial > 350, (en Escala de Estrés Psicosocial de Colmes y Rahe), configuraría un subgrupo de pacientes con riesgo incrementado de presentar patología orgánica (hipertensión arterial, infarto agudo de miocardio, accidente cerebrovascular, etc.) y/o mental severa lo que obliga a su estudio9.


Referencias

  1. Villaverde Ruiz M. Relación entre el estrés psicosocial y la patología psíquica. Un estudio comunitario. Actas Esp Psicol. 2000;28(1):1-5.
  2. Vázquez Barquero, J.L.: “Psiquiatría en Atención Primaria”, Editorial Biblioteca aula médica. 2007, Cap. 3.8.p 307-319.
  3. Moreno Jiménez B, Rodríguez Muñoz IA, Garrosa Hernández E, Morante Benadero ME, Rodríguez Carvajal R. Diferencias de género en el acoso psicológico en el trabajo: un estudio en población española. Psicol. estud. 2005; 10(1):3-10.
  4. El Universal/ México, DF. Mobbing: una forma grave de estrés psicosocial. El Siglo de Torreón [Internet]. 19 de junio de 2008 [citado el 10 de julio de 2008] : [alrededor de 3 p.]. Disponible en: este artículo
  5. Artacoz L, Escribà-Agüir V, Cortes I. El estrés en una sociedad instalada en el Cambio. Gac. Sanit. 2006, 20, supl. 1, 71-8.
  6. Holmes TH, Rahe RH. The Social Readjustment Rating Scale. J Psychosom Res. 1967;11(2):213–8.
  7. González de Rivera y Revuelta JL, Morera Fumero A. La valoración de sucesos vitales: Adaptación española de la escala de Holmes y Rahe. Psiquis, 1983; 4 (1): 7-11
  8. Alonso Fernandez F. Psicopatología del trabajo. Barcelona: Edika Med; 1997.
  9. López O, Pérez C, Riera F. Estudio de personalidad, ansiedad, depresión, alexitimia y factores de estrés psicosocial en portadores de cefalea tensional crónica. [Internet]. Resúmenes del II Congreso Uruguayo de Neurologia; 8-11 septiembre de2004. Colonia del Sacramento. Disponible en: este artículo